Los dos equipos tuvieron muchas ocasiones

0-0: El Villarrobledo rascó un punto gracias, en gran parte, a "San Salcedo"

El Mérida las tuvo de todos los colores sobre todo en el segundo tiempo, pero Salcedo estuvo tan soberbio que hasta desvió un penalti; el Villarrobledo también marró muchas

El Mérida y el Villarrobledo se hartaron de fallar ocasiones

Increíble que el partido entre el Mérida y el Villarrobledo acabara en 0-0,  por la gran cantidad de ocasiones de gol que los dos equipos marraron. Las del Mérida se debieron, sobre todo, a la soberbia actuación de Salcedo, que se vistió prematuramente de rey mago en favor de su equipo.

El Villarrobledo, mejor en la primera parte

El Villarrobledo fue mejor que el Mérida en la primera parte, siguiendo un guion al que nos tiene acostumbrados en su estreno en 2ªB: buen trato de balón, valentía… pero sin traducirlo en el marcador. Así llegó el remate de Dani Lozano, la ocasión de Rubén Sánchez (la ajustó demasiado), la de Juanma Montero… Los rojillos eran muy superiores y se escuchaban los primeros pitidos de la afición local, que pide el cuello del técnico Diego Merino.

Por el Mérida, Pino empezó a  poner a prueba al mago Salcedo, que acabaría siendo la pesadilla de los locales. Con 0-0 se llegaba al descanso.

Tras la pausa, el Mérida poco a poco fue comiéndose al Villarrobledo. En el minuto 57 un remate a bocajarro en el área chica fue un milagro que no entrase… pero ahí estaba Salcedo, que no tiene ningún problema con el amarillo.

Después llegaría la ocasión de Cubo, un mano a mano que salvó Salcedo con uno de sus pies milagrosos (esta vez, el izquierdo), corría el minuto 68). El Mérida asediaba al Villarrobledo.

Pero la actuación del portero visitante tendría un último instante de gloria. El árbitro pitó penalti por una entrada en la que él mismo pareció dar al balón. Pues que le sacó el disparo centrado del ex del Talavera, Espinar, con sus piernas. Se tiró al lado contrario pero tuvo la prudencia de estirar sus piernas al lado en el que iba el balón. La gloria de un portero.

No quedaron ahí las ocasiones, ya que de ahí al final, en el último suspiro, el Villarrobledo tuvo tres, dos de ellas muy claras: una volea de Teo Tirado que fue al muñeco y un cabezazo, solo, de Agus Alonso tras el lanzamiento de una falta. Nadie lo creía, pero el partido acabó en 0-0.