Las organizaciones agrarias y el Gobierno de Castilla-La Mancha han alcanzado un acuerdo sobre las restricciones que afectan a las tareas agrícolas en época de incendios forestales.
El presidente regional, Emiliano García-Page, ha avanzado este acuerdo, después de un verano en el que ha habido muchas quejas por parte de las organizaciones por las prohibiciones que existen cuando hay riesgo alto o extremo de incendio en el Índice de Propagación Potencial de Incendios.
Y es que Page ha apelado al «diálogo» para buscar soluciones a los problemas y ha puesto este ejemplo para alabar la voluntad de su gobierno para buscar esos consensos.
«Acabamos de llegar a un acuerdo con las organizaciones agrarias para hacer que las condiciones sean lo más compatibles posible con las tareas agrarias», ha subrayado el presidente, quien ha querido remarcar que su Ejecutivo no cree que «los agricultores sean los culpables de los incendios».
Así, también ha apelado a que hay que minimizar el riesgo de incendios y, aunque todavía no ha desgranado en qué consisten los cambios, ha dicho que espera poder hacerlo público «dentro de poco».
