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martes, 7 de diciembre de 2021
Manuel Madruga, secretario general de Fedeto; y Ángel Nicolás, presidente de Fedeto.
Manuel Madruga, secretario general de Fedeto; y Ángel Nicolás, presidente de Fedeto.
Asamblea General de Fedeto - 24 junio 2021 - Toledo

«La vacuna sanitaria ha tardado en llegar, la vacuna económica ni está ni, a estas alturas, se la espera. Y para colmo, tenemos que soportar eufemismos de nuevo cuño como ‘nueva normalidad’ o ‘empresas hibernadas’. Es evidente que quien utiliza estas expresiones vive completamente al margen de la realidad empresarial», ha expresado Ángel Nicolás, presidente de Fedeto, en su discurso durante la Asamblea General.

«La voracidad de la Hacienda Pública y de la Seguridad Social y el pago de los gastos fijos para mantener las empresas demuestran que esa hibernación no ha existido», expresa Nicolás, que indica que «los gastos han superado, con mucho, los ingresos».


«La incertidumbre es elevada»

Aunque menciona que «todos los indicadores parecen sugerir que la actividad económica empieza a mejorar, la incertidumbre es elevada y la recuperación depende de cómo evolucione la crisis sanitaria».

«En el aspecto negativo, el paro rondará el 15,6%, muy por encima de la media europea, el gasto público sigue siendo desproporcionado, provocando que el déficit público alcance un 8,2% y que la deuda pública se haya disparado por encima del 120% del PIB», describe el presidente de la patronal toledana.

Lamenta un «grave problema» en cuanto al diálogo con el Gobierno de España es muy difícil, pues «a veces se ha quebrado, casi, hasta romperse definitivamente», pese a propuestas «serias, prudentes y responsables», a las que el Ejecutivo «ha prestado oídos sordos».

«España fue incapaz y lo sigue siendo»

«Desde el principio, demandamos medidas adecuadas para que las empresas pudieran soportar la crisis económica derivada de la pandemia. Sin embargo, por varios factores, España fue incapaz y lo sigue siendo a día de hoy de adoptar esas medidas. Nuestra economía no estaba, ni está saneada», se ha quejado.

Pronostica Nicolás que «una vez más, la recuperación económica va a depender, como en 2008, sólo de cuatro factores: el apoyo de Europa, la capacidad de resistencia de las empresas, el apoyo de nuestros trabajadores y de habilidad que caracteriza a los españoles para adaptarnos a situaciones críticas. En un escenario tan complejo, los empresarios que han superado la crisis lo han hecho con sus propios medios».

Por el contrario, en esta comunidad autónoma, ha afirmado, «ese diálogo social ha sido y es fluido y constante», que «ha cristalizado en acuerdos importantes», que valoran «positivamente».

«Los ERTE fueron diseñados de modo perverso»

Ángel Nicolás ha desglosado algunas medidas puestas en marchas por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. «Los préstamos ICO no supusieron esfuerzo del presupuesto público. Fueron avales. Y las pymes y los autónomos no necesitaban préstamos. Necesitaban ayudas directas».

De los ERTE, ha considerado que «fueron diseñados de modo perverso» y las prestaciones por cese de actividad, «no han llegado a todos los autónomos y su cuantía ha quedado reducida a menos del Salario Mínimo Interprofesional».

«Otros países de nuestro entorno establecieron, desde junio de 2020, unos sistemas de ERTE con vigencia hasta diciembre de 2021 y, además, sin modificar las exenciones a las empresas. Esos otros países también diseñaron sistemas de financiación, pero, al mismo tiempo, establecieron sistemas de compensación de gastos para las empresas, mediante ayudas directas. En España esas ayudas han llegado un año y medio tarde y se han diseñado muy mal», sentencia el presidente de Fedeto.

«En CLM se ha corregido… entre otras cosas gracias al trabajo de Fedeto»

No obstante, y «afortunadamente», tal y como describe Nicolás, esto en Castilla-La Mancha se ha corregido, entre otras cosas, «gracias al trabajo de Fedeto», pues «hoy, en nuestra región 200 sectores olvidados por el Estado son beneficiarios de las ayudas estatales».

Como solución, «si de verdad se pretende mantener el Estado de bienestar en España», hay que «corregir tres desequilibrios económicos: el gasto público, el déficit público y la deuda pública», señala Nicolás.

«De cada 100 euros que gana un trabajador, 37,8 la empresa los ingresa directamente en la Seguridad Social. De los 125.300 millones que ingresa la Seguridad Social, el 74%, la friolera de 93.000 millones salen de las empresas de este país», ha puesto como ejemplo.

«Durante 2020, el ordenamiento jurídico español aplicable a los empresarios se ha convertido en un entramado legislativo excesivo, complejo y disperso. En muchas ocasiones ha resultado incoherente con la realidad que pretendía regular. Por otra parte, algunas de las medidas adoptadas, los anuncios improvisados y el desprestigio de nuestras instituciones son cánceres que hacen que España tenga una imagen que no genera confianza en el exterior», ha sentenciado.

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