El incremento de los precios de los combustibles y los efectos sobre los costes energéticos centran la preocupación de las organizaciones empresariales de Castilla-La Mancha, que han abordado sus inquietudes, necesidades y propuestas para reducir el impacto de la situación sobre la economía regional.
Toledo: los riesgos de la inflación
En Toledo, el secretario general de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), Manuel Madruga, ha advertido de los riesgos económicos de la inflación señalando que «estamos teniendo un incremento de precios no porque haya una mayor demanda, sino como consecuencia de lo que está pasando en la guerra».
Madruga, apunta de forma directa a la necesidad de aplicar medidas fiscales inmediatas. Concretamente, «rebajar el IVA por lo menos un 10%, lo cual aliviaría a los consumidores», apuntando que «los impuestos especiales se deberían rebajar a un 50%, que es lo que de alguna manera aliviaría también a los profesionales».
El secretario general de Fedeto también ha reclamado el establecimiento de «una serie de bonificaciones de céntimos en litro que deberían aplicarse sobre todas las empresas para evitar una escalada de precios».
Manuel Madruga ha criticado la dilación en aplicar medidas, afirmando que «vamos tarde», asegurando que «hay otros países que nos aventajan y esto ya sucedió en la guerra de Ucrania».
Miedo e incertidumbre en Ciudad Real
En la misma línea, el presidente de la Federación Empresarial de Ciudad Real (Fecir), Carlos Marín, ha afirmado que «ya hay muchos países europeos que han ayudado a empresas» mientras que en España «todavía estamos esperando». «Teníamos que haber sido mucho más rápidos», ha afirmado, apuntando que «tenemos un Gobierno regional que cuando suceden la cosas se actúa de forma rápida, pero tenemos un Gobierno nacional que no hace lo mismo».
Marín, ha advertido del «miedo e incertidumbre» con el que muchas empresas de la provincia están afrontando el impacto de la guerra en los mercados energéticos.
Así, ha señalado que la situación está generando dudas entre muchas empresas sobre la evolución de la economía en los próximos meses.
En este sentido, ha explicado que varios empresarios le han trasladado en los últimos días su preocupación, especialmente en sectores intensivos en consumo energético, ante el incremento del precio de los combustibles y del gas, que se traslada de forma automática a sus costes.
Según ha indicado, actividades como el transporte por carretera, el taxi, los autobuses o la industria cerámica se encuentran entre las más expuestas a estas subidas, ya que dependen directamente de la energía para desarrollar su actividad.
Marín ha advertido además de que este aumento de costes se produce de forma inmediata, mientras que las empresas no siempre pueden repercutirlo con la misma rapidez en los precios de sus servicios o productos, lo que genera una gran preocupación entre muchos pequeños negocios que temen por la evolución de su actividad.
Impacto en la logística
También la presidenta de la CEOE-Cepyme de Guadalajara, Marisol García, ha señalado la «gran incertidumbre» entre el empresariado ante el conflicto, ya que «no se sabe dónde va a escalar esto».
Apuntando a los efectos inmediatos del incremento de los precios del combustible, García ha destacado el impacto sobre el sector logístico, especialmente importante en la provincia. Sin embargo, ha advertido que ese impacto «repercute en toda la cadena de valor» ya que «todo se transporta».
«Al final la incertidumbre pues lógicamente retrae inversiones, retrae contrataciones, de hecho el paro se ha incrementado en el mes de febrero y la posible tendencia es esa», ha advertido García.
Por este motivo, la presidenta de la organización empresarial alcarreña ha planteado la necesidad de «que se adopten medidas por lo menos a nivel nacional para que esa carga se minimice lo máximo posible».
Albacete: plantea el desarrollo de un nuevo escudo social
El presidente de la Federación de Empresarios de Albacete, Artemio Pérez, de su lado, ha advertido que las consecuencias del conflicto en Oriente Medio pueden ser más graves en España que las de la guerra de Ucrania, al afectar a los suministros directos de energía.
Pérez ha coincidido en la transferencia del impacto desde el sector del transporte a los otros, apuntando que los sectores más perjudicados en la provincia de Albacete han sido «el del metal y el del calzado». «Se paralizan muchos proyectos que tenían en marcha», ha advertido.
Asimismo, ha apuntado a los efectos sobre la construcción y la vivienda, al encarecerse «los productos que se necesitan para hacer una vivienda, aluminio, metal, ladrillo» lo que provoca que los «costes suban un 30, un 40, un 50%».
Respecto a las medidas que deben aplicarse, Artemio Pérez ha coincidido en la necesidad de establecer bonificaciones, sin dificultades de acceso para «que sean rápidos en la bajada del combustible». Sin embargo, ha advertido que se trata de medidas para «mitigar el daño», ya que «atajar el problema que es la producción de energía».
Junto a esto, el presidente de Feda ha reclamado el desarrollo de un nuevo «escudo social» y «escudos también para las empresas», para facilitar su adaptación a los peores escenarios posibles de la crisis.
Revisión de la fórmula del combustible
El presidente de la Confederación de Empresarios de Cuenca, David Peña, también ha secundado la reclamación de bajar el IVA de la gasolina a un nivel «para que se mantenga la recaudación pública en los niveles que estaba, con el fin de salvaguardar servicios públicos, pero que tampoco se recaude el doble perjudicando a empresas y consumidores».
En su opinión, la vía de la bonificación «también puede estar bien», pero considera un problema el que las empresas tengan que adelantar primero el dinero y luego «tienen que afrontar largos procesos burocráticos para recuperarlo».
Además, desde CEOE-Cepyme Cuenca, en este caso a través del presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Transporte de Mercancías por Carretera de Cuenca (Acutrans), Juan González, proponen un incentivo de las administraciones públicas a empresas y familias, «que sin duda asumen la gran parte de esta crisis» y que se establezca una revisión de la fórmula del combustible.
En esta línea, el presidente de Acutrans indica que algunas organizaciones nacionales del transporte han solicitado al Ministerio de la modificación temporal de este método para la revisión del precio del transporte por carretera en función de la variación del precio del combustible, con el fin de paliar la subida del precio de los carburantes, «una medida que ya fue puesta en marcha en 2022».
Esta solicitud «conlleva incrementar en la escala de costes la partida del combustible de un 30% a un 40% para los vehículos pesados de carga general; de un 20% a un 30% en el vehículo hasta 16 Toneladas y de un 10 a un 20% para los vehículos ligeros, tratando de esta forma recoger el peso real del combustible en los costes de las empresas en función del tipo de vehículo utilizado».
Por otro lado, González apunta también una reclamación para los cargadores, a los que piden que se cumpla el artículo 38 de la Ley 15/2009 del contrato de transporte terrestre, revisando el precio del transporte por carretera en función del precio del combustible.
«Es necesario que esta cláusula sea de obligado cumplimiento por parte de todos los cargadores», subraya Juan González.