También critican los "ridículos" precios

UPA califica de "catastrófica" la campaña de la aceituna: un 80 por 100 menos de aceite en CLM

La Unión de Pequeños Agricultores cree que la mala campaña conllevará consecuencias "no solo para el sector sino también para muchos municipios"

Mala campaña de aceite en Castilla-La Mancha.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla-La Mancha ha tildado este martes de «catastrófica» la caída del 80 por ciento de la producción de aceite de oliva en Castilla-La Mancha.

En un comunicado, la organización agraria ha valorado los datos hechos públicos por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) respecto a la cosecha de aceite que confirma la reducción que ronda el 80 por 100 en muchas comarcas de la región castellanomanchega, lo cual -ha advertido- conllevará consecuencias «no solo para el sector sino también para muchos municipios».

UPA ha recordado que en numerosas ocasiones ha denunciado la caída continuada de los precios del aceite y que no cubren «nunca» los gastos de producción y, en años como este, provocan que muchos agricultores «se pregunten si merece la pena seguir dedicándose a esto».

En cuanto a la reducción de la cosecha, lo ha achacado a las condiciones climatológicas y a la falta de lluvias, así como los vientos en época de recogida que «han terminado de completar el desastre», ha lamentado.

Ante la menor producción estatal y también a nivel europeo, la organización agraria ha vuelto a denunciar que los precios del aceite de oliva virgen extra sigan siendo «ridículos y por debajo de los costes de producción».

En este punto, ha indicado que estos precios tienen al sector «alarmado» y planteando la viabilidad de las explotaciones familiares de cara al futuro, ya que «no hay razones lógicas que justifiquen que el aceite de oliva virgen extra se encuentre en el entorno de los 2 euros cuando el coste de producción supera los 2,7 euros», ha apuntado.

Además, ha alertado de que esta situación afecta a la población del mundo rural en general porque lleva a que haya «menos empleo en las campañas, menos dinero en las pequeñas poblaciones y el goteo incesante de personas que abandonan sus municipios».

En cualquier caso, ha considerado que «ya no es momento de debatir sino de tomar medidas urgentísimas por parte de las diferentes administraciones» y, de hecho, ha exigido al recién nombrado ministerio de Agricultura «un compromiso urgente» para no dejar «abandonados» a los olivareros de Castilla-La Mancha.