viernes, 25 de septiembre de 2026
Imagen de archivo de una clase
Imagen de archivo de una clase
La Delegación asegura que estudiarán la petición - 25/09/2026 14:54 - Albacete

Una familia del CRA Calar del Mundo, en Riópar (Albacete) reclama a Educación la asignación de un Auxiliar Técnico Educativo (ATE) para su hija, una niña de cuatro años que cursa segundo de Educación Infantil y que fue diagnosticada con trastorno del espectro autista (TEA) el pasado mes de julio.

La petición es el último capítulo de un proceso que comenzó mucho antes del diagnóstico. La menor ya recibía seguimiento por parte de Atención Temprana, pero no fue hasta el pasado mes de julio cuando llegó el diagnóstico médico de neuropediatría que confirmó el TEA.


«Una vez que teníamos el diagnóstico, ya empezamos a solicitar», nos explica el padre a ENCLM.

Según relata, durante el mes de julio acudieron a la Delegación Provincial de Educación de Albacete después de que desde el colegio les comunicara que la menor no cumplía los requisitos para solicitar el recurso. El padre asegura que allí se les habló de la necesidad de contar con un 33 % de discapacidad, algo que afirma no haber encontrado posteriormente en la normativa consultada: «Me leí toda la normativa de Educación y en ningún punto lo ponía», ha asegurado.

Por ello, solicitó que se le indicase por escrito cuál era el motivo por el que su hija no cumplía las condiciones para que se tramitase la petición. El padre mantiene además que, desde entonces, las comunicaciones emitidas por la Delegación Provincial de Educación sobre el caso no les han llegado directamente a ellos, sino principalmente a través del colegio: «Educación a nosotros no nos ha respondido absolutamente nada», ha afirmado el padre.

Por su parte, fuentes de la Delegación Provincial de Educación de Albacete han explicado a ENCLM que la solicitud presentada por la familia fue recibida este pasado jueves, aunque, según señalan, no iba acompañada de ninguna petición formal por parte del centro educativo. Pese a ello, aseguran que la reclamación será atendida y estudiada conforme a la normativa educativa y que posteriormente se trasladará a la Consejería de Educación para su valoración.

Un nuevo informe del centro en septiembre

Según ha explicado el padre, en septiembre, el CRA Calar del Mundo elaboró un informe educativo en el que se recogía que las dificultades de la menor continuaban presentes y condicionaban en determinados momentos su autonomía y la dinámica habitual del aula.

El 24 de septiembre, según consta en el escrito presentado posteriormente por la familia, recibieron a través del servicio de Orientación del colegio la comunicación de que no se concedía el recurso de ATE. Los padres cuestionan algunos de los argumentos trasladados, entre ellos los relacionados con el carácter madurativo de determinadas dificultades o con el periodo de adaptación del alumnado de nueva escolarización.

El padre ha recordado que la niña está en segundo de Infantil y que ya había completado el curso anterior en el mismo centro: «Nos piden un periodo de adaptación, el cual ya lleva un año y medio de matriculación», critica el padre.

Este mismo 25 de septiembre, la familia ha presentado un nuevo escrito solicitando una reevaluación psicopedagógica extraordinaria y que se tramite una solicitud de cupo extraordinario de ATE.

Para el padre, el «mayor problema» es que su solicitud no puede continuar la tramitación, ya que desde la Delegación, al considerar que no cumple con los requisitos, no puede ser evaluada por una comisión en Toledo, que según explica, sería la encargada de valorar el caso y determinar si corresponde conceder el recurso.

«Para solicitar el ATE tiene que ir a Toledo porque lo tiene que ver un comisionado y a lo mejor te dicen: pues te puedo poner tres horas de ATE, dos horas de ATE, lo que se estipule», explica. Según su versión, el problema es que la petición «no pasa de Albacete» y, por tanto, no llega a ese órgano para ser valorada.

Las dificultades de un aula rural

La reclamación está estrechamente ligada también a las características del CRA Calar del Mundo. Según explica el padre, alumnos de tres, cuatro y cinco años se encuentran juntos en el mismo aula y cuentan con un único docente.

A ello se suma que los baños están situados fuera de la clase. Cuando la menor necesita acompañamiento o ayuda, el profesor debe compatibilizar esa atención individual con la vigilancia del resto del alumnado.

«Los baños están fuera del aula. Cada vez que tienen que ir al baño, tienen que salir. Estamos hablando de niños de tres, cuatro y cinco años», nos explica el padre. En algunas ocasiones, asegura, es la propia familia la que recibe una llamada para acudir al colegio: «Trabajamos los dos fuera, nos llaman para ir a cambiarla y no podemos»,  ha señalado.

El padre explica que actualmente cuenta con una reducción de jornada y que la situación supone también un esfuerzo familiar para poder atender las necesidades de su hija.

El AMPA pide también un refuerzo

La familia no es la única que ha solicitado más recursos para el centro. Según explica el padre, el AMPA ha recogido firmas para reclamar un desdoble o un refuerzo de profesorado.

La propuesta no implicaría necesariamente separar a los alumnos por edades, sino poder disponer de un segundo docente que permita atender determinadas situaciones mientras otro profesional continúa al frente de la clase.

«Si consiguen el desdoble, hay un profesor más. No hace falta separar las clases; pueden seguir estando las tres juntas, pero en vez de haber un profesor habría dos», argumenta a ENCLM.

Para la familia, disponer de este apoyo no beneficiaría exclusivamente a su hija, sino al funcionamiento general de un aula en la que conviven niños de distintas edades y necesidades.

«Luchar para que en el mundo rural tengamos los mismos recursos»

Más allá del caso particular de su hija, el padre considera que lo ocurrido pone sobre la mesa las dificultades que pueden encontrar los centros pequeños para acceder a determinados recursos.

«Nos venden muy bonito el mundo rural, pero al final, a la hora de tener recursos, no tenemos ningún recurso; estamos apartados», ha lamentado.

Por ello, resume su reclamación en una reivindicación que va más allá de la situación concreta de la menor: «Al final es luchar porque en el mundo rural tengamos los mismos recursos y medios que puede tener cualquier otro».

La familia asegura que continuará con las gestiones para que se estudien las necesidades de la niña y pueda valorarse la incorporación del recurso solicitado.

Sara Acero
Sara Acero

Periodista ciudadrealeña graduada en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM)
Ligada desde 2018 a Toledo, ciudad en la que he crecido personal y profesionalmente.
Defensora de un periodismo local que sirva de altavoz y nos conecte con la realidad más invisible.
Escribo en este medio desde 2022 sobre temas de Toledo, educación, sanidad y sucesos.

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