Acompañar a una persona al final de su vida es también aprender de ella. Es una de las lecciones que Inma Raja, coordinadora de la Unidad de Cuidados Paliativos del Complejo Hospitalario de Toledo, compartió durante la gala de los Premios Excelentes ENCLM 2026, en la que la unidad ha recibido el premio «En buenas manos».
Raja agradeció el reconocimiento y puso en valor la evolución de un servicio que comenzó en 2003 con un primer equipo de atención domiciliaria y que, desde entonces, ha ido ampliando sus recursos para atender a pacientes y familias.
La calidad asistencial y, sobre todo, la humanidad
«Ha llovido ya mucho desde aquel 2003 en que pusimos en marcha nuestro primer equipo domiciliario», recordó Raja durante su intervención. Aquel primer paso fue el comienzo de un camino en el que se han ido incorporando nuevos recursos para ampliar la atención a las personas que necesitan cuidados paliativos.
Una evolución que, según explicó la coordinadora, permite completar el recorrido asistencial y avanzar hacia una atención más amplia para los pacientes y sus familias.
Raja valoró este reconocimiento y agradeció a la dirección del complejo hospitalario por haber apostado durante todos estos años por incrementar los recursos disponibles: «Gracias por haber apostado a lo largo de todos estos años por el incremento de los recursos, pensando siempre que la atención al final de la vida fuera una realidad para todo aquel que los necesitara y no el privilegio de unos pocos».
La coordinadora quiso compartir el premio con todos los profesionales que han formado parte de la unidad a lo largo de los años, tanto con quienes la acompañaron en la gala como con aquellos que no pudieron asistir, destacando su dedicación diaria y la importancia de ofrecer una atención que no se limite a la calidad sanitaria, sino que tenga en cuenta la situación emocional y personal de quienes afrontan el final de la vida.
«Puedo asegurar que cada día dan lo mejor de ellos mismos para poder atender con calidad a nuestros pacientes, pero no solo con calidad, sino con la mayor humanidad posible», afirmó.
«Lo verdaderamente importante en esta vida»
Uno de los momentos más emotivos del discurso llegó cuando Raja dirigió su agradecimiento a los pacientes y familiares atendidos por la unidad a lo largo de todos estos años. Han sido ellos, tal y como reconoció, quienes les han enseñado a mirar la vida desde otra perspectiva.
«Gracias porque nos han enseñado lo que es verdaderamente importante en esta vida», afirmó. Y quiso aclarar qué significa para ella esa enseñanza: «Y, amigos, no es lo material, por si alguno lo pensaba, sino las experiencias y ratos que compartimos con los que queremos, la capacidad de cuidar y de perdonar y el hecho de amar y sabernos amados cuando nos vamos».
Sus palabras han puesto el foco en la dimensión humana de los cuidados paliativos y en todo lo que se comparte con las personas a las que se acompaña. Porque, más allá de los recursos y de la atención sanitaria, el trabajo de la unidad también consiste en estar cerca de los pacientes y sus seres queridos en una etapa en la que los afectos y el acompañamiento adquieren un significado especial.
Raja cerró su intervención con un último agradecimiento a todos los pacientes y familiares, a quienes ha asegurado que siempre llevarán en el corazón. Y ha vuelto a resumir el propósito que guía el trabajo diario del equipo: «Gracias a ellos, que siempre los llevaremos en nuestro corazón, cada día salimos a poner un granito de arena y ayudar a que toda la gente se vaya con el menor sufrimiento posible».
El premio «En buenas manos» de los Premios Excelentes 2026 contó con el patrocinio de Caixabank. Además, esta octava edición de los galardones también ha sido patrocinada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, las diputaciones de Toledo y Albacete, los ayuntamientos de Toledo y Talavera, el Centro Comercial Luz del Tajo, El Corte Inglés, GSF Broker, Telefónica, Caixabank, Sabadell, Prodicom; además, ha contado con la colaboración de Cecam, CCOO Castilla-La Mancha y UGT Castilla-La Mancha y el Palacio de Congresos «El Greco».
