«El hecho de no cambiar las reglas de explotación está llevando a que se perpetúe el trasvase Tajo-Segura«. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha vuelto a cargar contra una derivación de agua del Tajo al Segura, 120 hectómetros los meses de julio y agosto.
«Lo hemos dicho en más de una ocasión: el incumplimiento de las leyes que dicen que hay que cambiar las normas y el incumplimiento de las sentencias para adaptarlas a la normativa vigente», ha subrayado la consejera portavoz Esther Padilla.
Por ello ha pedido al Gobierno de España «voluntad y rigor para cumplir la ley», puesto que ha recordado que el Ejecutivo regional ha reclamado «por activa y por pasiva, también en los tribunales» que se cambien las normas de explotación, como así exige la normativa del Tajo desde febrero de 2024.
«Se siguen tomando decisiones en contra» de las leyes, ha insistido Padilla.
Y es que varias sentencias en el Tribunal Supremo, además de la desestimación de todos los recursos del levante, hacen que la planificación hidrológica del Tajo ya está validada por la justicia.
El último recurso en desestimarse fue el del Sindicato de Regantes del Trasvase Tajo-Segura (Scrats) y este era el punto que había marcado el Ministerio para la Transición Ecológica para poner en marcha la nueva normativa, aunque de momento se sigue sin novedades.
Se confirma otro doble trasvase máximo del Tajo al Segura: 120 hectómetros en julio y agosto
