El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha defendido el orden constitucional y la igualdad entre comunidades, criticando a quienes utilizan el independentismo para «hacer negocio» y obtener privilegios económicos o fiscales.
Durante su intervención con motivo del Día del Pueblo Gitano en Castilla-La Mancha, Page ha recordado que el valor esencial que le llevó a la política es la igualdad, especificando que no se refiere a una «igualdad identitaria» sino a la igualdad en derechos y oportunidades.
Contra los privilegios y de quien hace «negocio» de la identidad
Para el líder castellanomanchego, el peligro actual radica en que la identidad se utilice como una herramienta de superioridad.
«La batalla más importante es la de impedir que nadie se sienta superior a otro», ha afirmado, insistiendo en que la Constitución Española ya recoge esa «hermosísima formulación» donde ninguna identidad prevalece sobre las demás.
En una alusión a los debates sobre la financiación singular y las exigencias de privilegios fiscales por parte de ciertas regiones, el presidente ha asegurado que este principio de equidad es aplicable tanto para el pueblo gitano como en las relaciones de unas regiones con otras: «Esto me vale para el pueblo gitano, me vale para unas regiones con otras, me vale para los que quieren privilegios económicos o fiscales».
«Hay que estar permanentemente defendiendo esa igualdad frente a los que quieren siempre reclamar porque tienen no sé qué historia, no sé qué idioma, no sé qué religión, no sé qué ubicación. Reclaman para sí siempre privilegios», ha señalado Page, criticando que estos «son lamentables, los defienda quien los defienda».
En este sentido, Page ha conectado directamente estas reflexiones con el desafío soberanista, asegurando que el trasfondo de estos movimientos va más allá de un sentimiento cultural. «Cuando hablan del independentismo, que hoy ataca por un problema de identidad, yo creo que es quien quiere hacer negocio de la identidad», ha señalado.
El presidente regional ha advertido que el problema del independentismo radical no es que «quiera más», algo que ha calificado de humano, sino que «quiere más que los demás por sistema», una postura que ha advertido que no va a amparar ni va a dejar de atacar.
«Nadie tiene más derecho que otro», ha sentenciado Page, quien además ha recordado que en España todos los ciudadanos son iguales ante la ley, «incluso ante el Código Penal», un hecho que ha calificado como un auténtico tesoro democrático que se debe preservar.
