El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha remarcado que aquellos que piden celebrar las elecciones generales antes de las municipales, que están programadas para finales de mayo, son «voces minoritarias» en el partido.
Dicho esto, ha defendido que en 2023 el PSOE sacó «un mejor resultado» en las elecciones generales que en las municipales y autonómicas, «lo que pone en cuestión algunos de estos argumentos que se utilizan por parte de estos queridos compañeros».
La intención es agotar la legislatura
Además, ha dejado la puerta abierta a un adelanto «técnico» de las elecciones en el año 2027, si bien ha reiterado su intención de llegar al final de la legislatura y ha indicado que la fecha de la convocatoria no tiene por qué ser antes que los comicios autonómicos y municipales de mayo, tal y como ha deslizado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
Además, Sánchez se ha mostrado dispuesto a volverse a presentar a las próximas elecciones generales, si su partido así lo quiere, y con «las mismas ganas», aunque ha dejado claro que su intención es agotar la legislatura, que duran «cuatro años», según ha recordado.
«Si me pregunta, ¿van a ser en julio tal día? Ya entramos en un territorio en el que efectivamente puede haber adelantos técnicos o no», ha subrayado Sánchez en una entrevista en la ‘Cadena Ser’, recogida por Europa Press, al ser cuestionado por la fecha concreta de los comicios.
Además, ha descartado hacer cambios en el gobierno, de momento, por los ministros que se presentarán como candidatos en sus regiones.
El presidente ha incidido además en que el «proyecto político progresista es más necesario que nunca» para frenar la «ola reaccionaria» de PP y Vox. «No estamos hablando de alternancia en este caso, estamos hablando de una involución que se ha visto en otras partes del mundo y que yo, desde luego, voy a pelear con uñas y dientes para que no se dé nuestro país», ha reivindicado.
No hay contacto político con Junts
Preguntado por las relaciones del Gobierno con Junts, Sánchez ha reconocido que hay contactos desde el punto de vista «sectorial y parlamentario», pero no hay relaciones políticas «al máximo nivel», con el expresidente Carles Puigdemont. «Lo lamento porque creo que tenemos la capacidad para sacar adelante políticas que son importantes para Cataluña y también para el conjunto del país», ha afirmado.
Por último, el jefe del Ejecutivo ha reconocido que «cambió de opinión» con la ley de amnistía para los implicados en el ‘procés’; una medida que tomó, se criticó, pero que «ha funcionado», convirtiéndose en «uno de los principales hitos de esta legislatura».