El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, ha insistido en que no hay datos objetivos para concluir que en el laboratorio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario de Toledo se superan los niveles de contaminación por encima del rango admitido, por lo que ha lanzado un mensaje de «tranquilidad» a los trabajadores.
A preguntas de los medios de comunicación en la rueda de prensa para presentar la campaña de vacunación frente a la gripe, el titular de Sanidad ha apuntado que el viernes pasado se produjo un hecho «paradójico» porque el martes de la semana pasada hubo una reunión de delegados de prevención de riesgos laborales del hospital de Toledo y «nadie» dijo que estuviese pasando algo raro en los laboratorios, cuya actividad paralizó el comité de empresa el día 25 de septiembre.
Ha detallado que los trabajadores contactaron con la Inspección de Trabajo, «que se presentó enseguida y determinó que no había riesgo para la salud y que no se podía paralizar la labor» porque los valores no superaban el límite permitido.
El consejero ha defendido que su departamento lleva ya «más de mil horas de determinación del rango de datos» y nunca «han estado por encima de lo admitido». Además, ha apuntado que hay tres empresas diferentes haciendo la medición y ninguna de las mediciones de ellas «nos han dicho que esté por encima del rango aceptado».
Además, ha indicado que una empresa está haciendo una auditoría y que en su informe preliminar, tras visualizar con cámaras todos los conductos de los laboratorios, ha determinado que están todos sellados, por lo que «no hay ninguna fuga en los circuitos».
Por lo tanto, con la información objetiva y técnica que manejan hasta ahora, «no tenemos datos que objetiven niveles de contaminación por encima del rango admitido». Además, ha manifestado, no hay ningún trabajador de baja. «Los síntomas que presentan algunas personas pueden deberse a esto o a otro tipo de enfermedades infecciosas».
De cualquier modo, Jesús Fernández Sanz ha mandado un mensaje de «tranquilidad. Vamos a seguir midiendo y tomaremos decisiones, aunque sean duras» si así se concluye con base a las mediciones. «Ya en su día la inspección nos dijo que teníamos que cerrar el laboratorio y lo cerramos». «Si hubiese que cerrar, cerraríamos», ha sentenciado.
