La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado la agresión por parte de un recluso a un funcionario de prisiones en el centro de Ocaña II.
Los hechos tuvieron lugar en la mañana de este lunes, cuando durante el recuento de los reclusos en el módulo 3, uno de ellos tuvo «una actitud desafiante y violenta» hacia un funcionario, quien le solicitó que encendiese la luz para poder verlo, ha informado CSIF en una nota de prensa.
Fingió una agresión
La Central Sindical ha señalado que el interno «se puso agresivo» y que la situación empeoró al bajar al patio, donde «comenzó a dar gritos y a golpearse el labio, fingiendo que había sido el funcionario quien le había provocado la herida» e «incitando incluso a otros dos reclusos a que fuesen a por el trabajador».
En esos momentos se produjo un forcejeo entre ellos y, según CSIF, el recluso llegó a tirar al suelo al funcionario; si bien, «la rápida intervención de los compañeros hizo que este episodio violento no tuviese mayores consecuencias para el trabajador», mientras que los tres internos implicados fueron derivados al módulo de aislamiento.
«Desde CSIF queremos mostrar nuestra preocupación por estos hechos, en los que un funcionario de servicio se vio sometido a una situación de tensión, intimidación y riesgo físico durante el desempeño de sus funciones», ha subrayado el delegado de CSIF en Ocaña II, Raúl Lirio.
Asimismo, ha destacado la «profesionalidad, contención y proporcionalidad» con la que actuaron los trabajadores implicados, quienes, «pese a la extrema tensión vivida, mantuvieron en todo momento el control de la situación» y evitaron consecuencias aún más graves.
El sindicato ha lamentado la «creciente pérdida de autoridad y protección jurídica» que sufren los empleados públicos penitenciarios en el ejercicio de sus funciones y ha considerado que «muchas de estas conductas violentas y desafiantes se verían reducidas si los funcionarios de prisiones fueran reconocidos como agentes de la autoridad».
CSIF ha solicitado formalmente el traslado de los reclusos responsables a centros penitenciarios mejor preparados para el control y tratamiento de internos altamente conflictivos y ha reclamado «más medios y formación para el colectivo», así como la adecuación y modernización de la ley penitenciaria y los medios coercitivos necesarios para reducir a los internos.