La Guardia Civil ha desarticulado en Arganda del Rey (Madrid) una organización criminal dedicada a la distribución de droga, principalmente cocaína, a gran escala en varias comunidades, entre ellas Castilla-La Mancha, acabando así con una pieza clave y de «gran importancia» en el entramado del tráfico de droga a nivel nacional que tenía en su poder 179 kilos de cocaína, 45 de hachís y 240.000 euros.
«Operación Travieso»
El instituto armado inició la denominada ‘Operación Travieso‘ hace nueve meses tras tener indicios de la participación de varias personas en el tráfico ilícito de estupefacientes con la retención y distribución a gran escala de cocaína, según ha detallado el coronel jefe de la Comandancia de Madrid, Carlos de Miguel, en una rueda de prensa acompañado del delegado del Gobierno en esa comunidad, Francisco Martín.
Gracias a la investigación de la Benemérita se procedió a finales de marzo a la detención de seis personas y la entrada y registro en cuatro domicilios en la Comunidad de Madrid, uno en Arganda del Rey, otro en San Sebastián de los Reyes y dos más en Madrid capital. Allí se incautaron 179 kilos de cocaína, 45 de hachís y más de 240.000 euros en efectivo.
Todos los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, que decretó su ingreso en prisión. El coronel jefe de la Guardia Civil ha destacado que ninguno de los sospechosos contaba con antecedentes y tenían un estilo y ritmo de vida «discreto». De hecho, ha señalado que los vehículos incautados no eran de alta gama ni llamativos, lo que les ayudaba a pasar desapercibidos.
Sin embargo, a pesar de que estos vehículos no eran llamativos, estaban caleteados con sistemas hidráulicos que para la Benemérita son «novedosos». En estos compartimentos -ubicados en la zona de la palanca de cambios o en las guanteras- escondían el dinero y la droga para moverla entre los cuatro locales de la organización en la región.
De la «guardería» de Arganda a otras provincias
El ‘modus operandi’ de la organización pasaba por recepcionar la droga en una ‘guardería’ de Arganda, donde la retenían durante un tiempo para «enfriar» el posible seguimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Después la movían en partidas menores a un piso en San Sebastián de los Reyes.
Desde este piso, la organización movía la droga a otras dos viviendas en Madrid y desde ahí en cantidades aún más pequeñas a otras provincias, especialmente en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, Murcia, País Vasco y también en Madrid. Es por esto que De Miguel ha destacado que el éxito de la operación no es solo la incautación de la droga, sino el desmantelamiento de esta «infraestrcutura logística».