Jorge es uno de los pasajeros que viajaban este miércoles en el tren de Renfe que se ha visto implicado en el accidente ferroviario de Urda (Toledo).
Él viajaba hacia Madrid, donde trabajaba. Estaban parados sentados. Cuenta que el viaje se estaba desarrollando con normalidad. En un momento el tren se quedó parado, pero todo continuó con normalidad. “Los trabajadores estaban vendiendo productos, todo como siempre”, pero de pronto “recibimos un golpe muy muy fuerte”.
A partir de ahí, todos sus intentos se centraron en salir del séptimo vagón. Al ver el resto de convoyes, la escena era dantesca. “Los vagones se quedaron destrozados, como si fueran de papel”.
Este es uno de los testimonios, pero las experiencias son similares. Las de algunos con más gravedad, eso sí.
Paula, viajera de Renfe, en un estado de nervios evidente, ha recordado que “nosotros, lo que hemos sentido, ha sido un frenazo muy fuerte. Luego se han empezado a caer maletas y ha volcado el vagón».
Los heridos de mayor gravedad han sido trasladados con la mayor inmediatez posible a los centros sanitarios.
Al resto de afectados los han ido trasladando ambulancias y en los vehículos de los propios voluntarios, siempre en función de la urgencia.
