La fiel afición del Albacete Balompié vivía un día histórico con la victoria del conjunto manchego al Real Madrid de Arbeloa (3-2) en los octavos de final de la Copa del Rey.
El entrenador del ‘Alba’ veía como ‘el sueño se hizo realidad’, ya que en la previa confesaba: «He soñado con la entrada al campo y con la salida habiendo ganado. Soñar es gratis y uno sueña siempre con lo más grande».
Alberto González era consciente de que los aficionados del Albacete serían «parte fundamental» en esta eliminatoria a partido único sin precedentes entre ambos conjuntos en la competición copera.
Las bufandas con el escudo del murciélago y las tres torres se hacían muy presentes en un estadio Carlos Belmonte con más de 16.800 espectadores.
El Albacete nunca había ganado al Madrid en sus 87 años de historia, en un total de 14 encuentros, siendo la última visita del equipo madrileño al césped del Belmonte en abril de 2005 cuando el Balompié militaba en Primera.
La emoción de la afición y los jugadores solo se puede explicar con imágenes.
