La secretaria general del PP de Castilla-La Mancha, Carolina Agudo, ha pedido la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la convocatoria de elecciones, por la condena a José Luis Ábalos, y que el presidente de la región, Emiliano García-Page, «no se ponga de perfil» y deje de apoyarlo en el Congreso.
En una rueda de prensa, Agudo ha justificado su petición porque la sentencia del Tribunal Supremo que condena al que fuera secretario de Organización del PSOE y ministro a 24 años de prisión «por delitos gravísimos de corrupción, de pertenencia a organización criminal, es uno de los episodios más vergonzosos de la historia reciente de nuestro país».
Según Agudo: «Es una condena demoledora contra quien fue durante muchos años el número dos del Partido Socialista, la mano derecha de Pedro Sánchez, en el que depositó su máxima confianza política de su partido y de su Gobierno».
Y ha mantenido que si Sánchez es presidente del Gobierno es gracias al apoyo de los ocho diputados nacionales del PSOE de Castilla-La Mancha que lidera García-Page, por lo que ha considerado que está en su mano impedir que siga manteniéndose en el cargo.
«Si hay un responsable político de la corrupción de sus ministros es Pedro Sánchez, pero el responsable de que hoy Pedro Sánchez siga en la Moncloa, de que siga siendo presidente del Gobierno de España, es gracias a que Emiliano García Page le está manteniendo».
Agudo ha añadido: «El responsable de mantener a Sánchez se llama Emiliano García-Page», que en su opinión «no puede fingir que esto no va con él, hoy ya no le vale esa crítica de salón y mantener su apoyo intacto a Pedro Sánchez después de lo que ha sucedido».
En este sentido, Agudo se ha preguntado: «¿Qué más tiene que pasar para que Emiliano García-Page rompa con Sánchez? ¿Por qué sigue sosteniendo a Pedro Sánchez de la Moncloa?¿Por qué sigue respaldando el proyecto cuyo líder está rodeado por corrupción?»
La secretaria general del PP castellanomanchego ha preguntado a García-Page por qué sigue respaldando el proyecto de un presidente acorralado por la corrupción en su partido, en su familia y en su Gobierno.
Asimismo, ha dicho: «Hoy la conciencia democrática de Emiliano García-Page debería estar profundamente removida», y ha insistido en su consideración de que «no puede seguir amparando con sus votos y su silencio al que colocó a Ábalos en el Gobierno y en su partido en los puestos de máxima responsabilidad y de decisión» y le ha planteado que hasta cuando «va a seguir sosteniendo esta deriva corrupta».