Borox (Toledo) respira más tranquilo después de una noche «muy larga» en la que sus vecinos no han quitado el ojo a las llamas que amenazaban con entrar a la urbanización Nuevo Borox y cuyo humo obligó a confinar este núcleo poblacional. Aunque afortunadamente no ha habido que lamentar daños personales, el fuego quemó mobiliario de los patios de algunas viviendas y 35 personas pasaron la noche en el polideportivo del pueblo. Una situación que se complicó por el viento y que ahora la Guardia Civil investiga.
La alcaldesa de la localidad, Soledad Delgado, detalla en declaraciones a ENCLM que el fuego se inició sobre las 21:55 horas de este pasado miércoles en una zona de pasto, olivos y arbustos ubicada entre el polígono industrial y la urbanización. Allí «el fuego se extendió muy rápidamente porque el viento no cesaba«, acercándose cada vez más a las viviendas.
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Se quemó mobiliario de algunas casas
Las llamas llegaron a entrar en los patios de «dos o tres viviendas, que haya visto yo», indica la regidora, quemando alguna sombrilla y sillas de piscina. Las personas de esas viviendas las abandonaron y finalmente, a raíz de la gran cantidad de humo que hacía que «en algunas calles no se pudiera ni respirar», se acabó decretando el confinamiento en Nuevo Borox.
De cualquier forma, el Ayuntamiento de Borox habilitó el polideportivo del pueblo para los vecinos que pudieran necesitar un espacio en el que estar. Allí acudieron 35 personas a pasar la noche.
Soledad Delgado reconoce que ha sido una noche «brutal», «muy complicada, el corazón te va a mil«, insistiendo en que «eran las 06:00 horas de la mañana y el viento no cesaba».
La Guardia Civil investiga lo sucedido.
