Guadalajara ha acogido esta semana la presentación del proyecto para la declaración del Olivar de La Alcarria como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Más de 50 agricultores asistían a la charla informativa que fue impartida por Jacinto Tello, responsable de calidad de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha.
La iniciativa, promovida desde la Diputación Provincial de Cuenca, ha dado sus primeros pasos con el apoyo y trabajo de Cooperativas Agroalimentarias, Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG) de Guadalajara y la Denominación de Origen Aceite de La Alcarria.
Poner de relieve la importancia social, económica y medioambiental
El objetivo es poner de relieve la importancia social, económica y medioambiental de este cultivo en la comarca de La Alcarria, en un territorio que coincide con el incluido dentro de la DO, abarcando 92 municipios de la provincia de Guadalajara y 45 de la provincia de Cuenca, con unas 28.000 hectáreas en total.
El presidente de APAG, Juan José Laso, agradecía la presencia de los olivareros, manifestando que el olivar “puede ser un refugio importante y una opción para muchas explotaciones de Cuenca y de Guadalajara”.
La Alcarria
“En La Alcarria tenemos un olivar muy singular con olivos muy antiguos en secano, un ecosistema que da carácter a nuestro territorio y una variedad única, endémica de la zona, que es la verdeja, y todo eso puede darnos un valor añadido”, destacaba.
Laso explicaba los objetivos del proyecto, que son por un lado mantener y poner en valor este olivar tradicional, buscar un reconocimiento internacional para este aceite y obtener para los productores una ayuda extra dentro de la PAC, recordando que en esta zona el olivar quedó prácticamente excluido de la ayuda al olivar con dificultades específicas y alto valor medioambiental.
Por su parte, Carlos de la Sierra, presidente de la D.O. Aceite de La Alcarria, incidía en que esta zona y este olivar “ha estado bastante olvidado por las administraciones y esto es un intento para promover una figura que nos ponga en el mapa”.
Añadía que “esta es una zona de bajísima producción, tanto en producto como en rendimiento graso de la aceituna, con un aceite muy especial, con una variedad única en el mundo, reconocida hace ya veinte años en Europa con nuestra denominación de origen y ahora buscamos un marchamo más de calidad”.
Tello señalaba que “tenemos claro que el SIPAM debe proteger el olivar tradicional sin bloquear su manejo productivo. Queremos que esto sirva para poner en valor y aumentar esta actividad y sus posibles beneficios, no sólo agronómicos, sino también todo el sistema socioeconómico que conlleva y que permite a la población mantenerse en el territorio; y de desarrollo rural, como puede ser a través de oleoturismo, más en un territorio con riesgo de despoblación, como es el caso”.
Plazos y presentaciones
El plazo marcado es finalizar el expediente y presentarlo ante la FAO en el tercer trimestre de 2027.
Esta ha sido la primera de las jornadas informativas para exponer a los agricultores el proyecto. El día 15 se celebrará otra en Valdeolivas y el 16 en Huete, ampos municipios de la provincia de Cuenca.
