La Guardia Civil ha detenido a dos personas como presuntas autoras de varios delitos de hurto y robo en varias provincias, entre ellas Albacete y Cuenca, además de recaer sobre ambas distintas órdenes de detención, una europea con origen en Francia y la otra una orden española de búsqueda, detención e ingreso en prisión.
Los hechos, según ha informado el instituto armado, comenzaron cuando una patrulla de la Guardia Civil de Bujalance (Córdoba) que realizaba labores de vigilancia y presencia en el área de servicio de ‘Abades’, en el término municipal de Pedro Abad (Córdoba), observó a una persona manipulando las pertenencias de unos viajeros que se encontraban realizando un descanso.
Al percatarse de la presencia de los agentes, la persona emprendió la huida a pie y cruzó las vías de comunicación cercanas, poniendo en riesgo su integridad y la de los conductores que circulaban por ellas.
Al mismo tiempo, los agentes se percataron de que otra persona que observaba todo desde un vehículo intentó abandonar el lugar aceleradamente, siendo interceptada por la patrulla que evitó su huida.
Robaban en Andalucía y Castilla-La Mancha
La persona fue identificada y resultó ser de nacionalidad italiana y contaba con numerosos antecedentes por hurtos y robos al descuido cometidos en distintas áreas de servicio de las provincias de Córdoba, Jaén, Albacete y Cuenca.
Además, la Guardia Civil constató que recaía sobre ella una orden europea de detención dictada por un juzgado de Francia, a través de Interpol, por diversos delitos, por lo que fue detenida.
Durante el registro del vehículo fueron localizados seis teléfonos móviles que fueron intervenidos.
La Guardia Civil estableció un dispositivo de búsqueda que permitió localizar e identificar a la persona que inicialmente había huido del lugar, sobre la que también constaba una orden de búsqueda, detención e ingreso en prisión, dictada por un juzgado español como presunto autor de un delito de robo con violencia e intimidación.
Los detenidos, así como las diligencias instruidas y los objetos intervenidos, fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente que decretó el ingreso en prisión de ambos.
Dos de los teléfonos móviles sustraídos fueron devueltos a sus propietarios. La investigación continúa abierta con el objetivo de localizar a los demás propietarios y determinar la posible relación de los detenidos con otros hechos delictivos.