Su abuelo quemó la receta. Él quiere conquistar el mundo del chocolate. Entre una historia y otra han pasado varias generaciones, más de un siglo de tradición familiar y miles de horas entre hornos, harina y azúcar. Todo comenzó en La Rosa, una pastelería fundada en 1917 en Alcázar de San Juan, donde todavía se elabora una crema pastelera cuya fórmula original desapareció entre las llamas por decisión del abuelo de Jesús Quirós, empeñado en que aquel secreto permaneciera en la familia.
Hoy, su nieto, heredero de cinco generaciones de pasteleros, está a punto de llevar el nombre de este municipio manchego hasta la élite mundial de la repostería. Tras proclamarse mejor maestro chocolatero de España y Portugal, Jesús Quirós compite desde este lunes en Bélgica por convertirse en el mejor chocolatero del planeta.
El joven manchego, de 28 años, compite frente a otros 14 especialistas internacionales en un campeonato que se celebra cada cuatro años y cuyo ganador se conocerá mañana martes, 27 de octubre.
La primera gran prueba llega este lunes. Los quince participantes deberán elaborar dos tipos de bombones y una escultura de chocolate, demostrando su creatividad, precisión y dominio técnico ante un jurado internacional. Solo ocho conseguirán superar esta primera jornada y acceder a la final del martes, en la que tendrán que preparar un pastel de chocolate y desarrollar un innovador concepto de regalo elaborado con este ingrediente.
Quirós llega a Bélgica después de meses de preparación casi como un deportista de élite. Desde primavera ha trabajado en un obrador de Barcelona, acompañado de un equipo multidisciplinar, con jornadas de hasta 16 horas y cerca de mil kilos de chocolate empleados en los ensayos.
En declaraciones realizadas desde Amberes, el pastelero reconoció sentirse tranquilo y aseguró tenerlo «todo prácticamente controlado». Su principal preocupación es cumplir los tiempos establecidos para cada elaboración sin renunciar a lo que considera fundamental: el sabor.
Su participación también se vive con expectación en Alcázar de San Juan, donde sus seguidores podrán seguir la evolución del campeonato a través de las pantallas de la pastelería familiar.
No sería la primera vez que España conquista este título. En 2022 lo consiguió el catalán Lluc Crusellas. Ahora, el desafío recae en este pastelero manchego que, independientemente del resultado, tiene claro su próximo destino: regresar a Alcázar de San Juan y volver al obrador familiar, donde todo comenzó hace 109 años.
De conquistar España a soñar con el mundo
El camino hacia la élite mundial comenzó el 5 de marzo de 2025 en Barcelona, cuando Jesús Quirós se proclamó mejor maestro chocolatero de España y Portugal al imponerse en la fase ibérica del World Chocolate Masters. Lo hizo superando a otros dos destacados profesionales, Arnau Triola, pastelero del restaurante Castell de Peralada, con una estrella Michelin, y Arnau Fusté, propietario de Pastisseria Fusté.
El jurado destacó su creatividad, precisión técnica y capacidad para trasladar la tradición familiar a la alta chocolatería. Quirós consiguió también los premios al mejor bombón y al mejor pastel de chocolate, con elaboraciones que combinaban sabores tradicionales y técnicas innovadoras.
Aquella victoria convirtió al joven alcazareño en el representante ibérico para la gran final mundial. Ahora, el pastelero que creció entre los hornos de La Rosa está a un paso de alcanzar el mayor reconocimiento internacional de su profesión.
