Joyas en viviendas, herramientas y cables de cobre en corrales y hasta cajas de caudales de máquinas recreativas en establecimientos de hostelería. Cualquier objeto que pudiera venderse o intercambiarse servía como botín. Así actuaban los presuntos responsables de una oleada de robos que ha mantenido en alerta a la Guardia Civil durante varios meses en Villarrubia de los Ojos y que se ha saldado con nueve personas detenidas.
La investigación, desarrollada bajo el nombre de operación Apacho, ha permitido esclarecer seis delitos contra el patrimonio cometidos en la localidad, que habrían reportado a sus autores unos 6.000 euros, según las estimaciones de los agentes.
Todo comenzó cuando la Guardia Civil detectó, entre los meses de marzo y agosto de este año, un incremento de los robos con fuerza en viviendas, corrales urbanos y establecimientos públicos del municipio.
Los investigadores comprobaron que los responsables no buscaban un tipo concreto de objeto. Su objetivo era hacerse con cualquier pertenencia susceptible de proporcionarles un beneficio económico, ya fuera mediante su venta o intercambio.
Además, las primeras pesquisas permitieron identificar la presencia recurrente de determinadas personas en los hechos investigados, entre las que existían relaciones previas.
Robos de madrugada y acceso a viviendas escalando
Los presuntos autores aprovechaban las altas horas de la noche para cometer los delitos y reducir las posibilidades de ser descubiertos.
Su forma de actuar variaba en función del lugar elegido. Cuando el objetivo era una vivienda, accedían mediante escalo, una técnica que les permitía salvar los obstáculos de entrada, y se apoderaban principalmente de objetos de valor, como joyas.
En los corrales urbanos, en cambio, buscaban herramientas y cable de cobre, mientras que en los establecimientos públicos sustraían las cajas de caudales de las máquinas recreativas.
La diversidad de los inmuebles afectados y de los efectos robados complicó la investigación, por lo que la Guardia Civil decidió organizar la operación en tres fases para determinar la participación de cada sospechoso.
Nueve detenidos en tres fases
La primera intervención permitió detener a cinco personas por su presunta implicación en un robo con fuerza cometido en un chalet de Villarrubia de los Ojos.
Posteriormente, los agentes arrestaron a una sexta persona relacionada con otro robo con fuerza perpetrado en un establecimiento de hostelería.
Finalmente, la tercera fase de la operación concluyó con la detención de otras tres personas, investigadas por su supuesta participación en tres delitos de robo con fuerza y un delito de hurto de joyas.
