La Asociación de Cuchillería y Afines de Albacete (Aprecu) ha querido trasladar este jueves, junto al monumento al Cuchillero en los jardines del Altozano, su profunda preocupación ante el clima de incertidumbre generado en torno a la cuchillería legal y tradicional.
En las últimas semanas, los debates públicos relacionados con el incremento del uso de armas blancas en actos delictivos han provocado inquietud en un sector que lleva décadas sufriendo una creciente inseguridad jurídica, marcada por interpretaciones cambiantes, ausencia de criterios homogéneos, restricciones sucesivas y dudas permanentes sobre el futuro de una actividad completamente legal, regulada y legítima.
«La cuchillería no puede ni debe identificarse con la delincuencia»
La cuchillería es industria, empleo, artesanía, tradición, cultura, diseño, innovación, calidad y patrimonio. Es una actividad económica histórica, que forma parte de la identidad de Albacete y de Castilla-La Mancha, reconocida a nivel nacional e internacionalmente y Bien de Interés Cultural, con la categoría de Inmaterial sostenida por miles de familias que viven directa o indirectamente de este sector, destaca Aprecu en una nota de prensa.
Por todo ello, el sector cuchillero reclama:
- La diferenciación expresa entre criminalidad y cuchillería legal y tradicional.
- Seguridad jurídica y criterios homogéneos de interpretación y aplicación normativa en todo el territorio nacional.
- La participación activa del sector en cualquier futura reforma legislativa o reglamentaria que pueda afectarle.
- La creación de una mesa técnica permanente de trabajo entre administraciones y representantes del sector.
- El impulso de campañas institucionales de promoción y pedagogía social que ayuden a trasladar el verdadero valor histórico, cultural, económico y artesanal de la cuchillería, junto a financiación suficiente para desarrollarlas.
- Medidas de apoyo económico, industrial y comercial que permitan garantizar la competitividad y el futuro de las empresas.
- Protección para el consumidor y usuario legítimo de productos legales.
- Un refuerzo efectivo de la lucha contra la delincuencia y los mercados ilegales, centrando los esfuerzos donde realmente se encuentra el problema.
- El reconocimiento y la protección de la cuchillería como patrimonio artesanal, cultural e identitario de Albacete y Castilla-La Mancha.
- El desarrollo de programas públicos de promoción, ayudas y subvenciones que permitan asegurar la continuidad, modernización y relevo generacional del sector.
Desde Aprecu reiteran su voluntad de diálogo, colaboración y trabajo conjunto con todas las administraciones e instituciones para construir soluciones equilibradas, eficaces y justas, capaces de combatir la delincuencia sin perjudicar injustamente a quienes llevan generaciones trabajando dentro de la legalidad y contribuyendo al desarrollo económico y social de nuestro país.