La Asamblea de Vivienda Talavera ha expresado su «profunda preocupación» por la situación que atraviesa un vecino de la ciudad. Según la organización, se trata de un pensionista de 74 años que se encuentra en riesgo de perder la vivienda en la que reside desde hace once años, un hogar donde, de acuerdo con el colectivo, siempre se ha cumplido puntualmente con el pago del alquiler mes a mes.
Desprotección documental y mercado inmobiliario
Desde la plataforma vecinal se detalla que, durante este tiempo, el inquilino ha asumido las subidas de renta acordadas, pero denuncian que la propiedad no formalizó dichos cambios por escrito.
Esta circunstancia, según la Asamblea, deja a la persona afectada en una situación de desprotección documental ante la exigencia actual de entrega del inmueble, el cual advierten que podría volver a introducirse en el mercado a un precio más elevado.
Estado de salud y situación institucional
El comunicado de la Asamblea de Vivienda también han subrayado que esta situación se agrava debido al estado de salud del afectado, quien presenta movilidad reducida y se encuentra en tramitación para la valoración de discapacidad y dependencia.
Asimismo, el colectivo apunta a las instituciones competentes, indicando que el vecino es demandante de vivienda pública desde el mes de febrero sin haber recibido información al respecto.
La organización engloba este caso dentro de una problemática más amplia que afecta a otros vecinos a la espera de una solución habitacional debido, según afirman, al inmovilismo regional.
Llamamiento a la participación colectiva
Para la Asamblea de Vivienda Talavera, este caso no constituye un hecho aislado, sino el reflejo de una realidad en la que la vivienda se convierte en un negocio especulativo que expulsa a los residentes habituales.
Por este motivo, la organización ha lanzado un llamamiento a la solidaridad vecinal, invitando a participar a todas las personas que se encuentren en situaciones similares o que consideren insostenible el escenario actual del mercado inmobiliario.
El colectivo insiste en la necesidad de superar la culpa que perciben en los inquilinos que cumplen con sus obligaciones y aboga por el apoyo mutuo bajo el principio de que la vivienda es un derecho y una necesidad básica.
