La asociación SOS Talavera y Comarca ha rechazado el proyecto de una planta de biometano en la ciudad de la cerámica que gestionará 240.000 toneladas de residuos anuales al considerar que supone una «grave amenaza» para el desarrollo económico, industrial, ambiental y social de la zona.
La Consejería de Desarrollo Sostenible ha dado el visto bueno desde el punto de vista ambiental a la construcción de una planta de biometano y fertilizantes en el término municipal, junto al polígono industrial de Cazalegas.
La previsión es que la instalación tenga una capacidad de tratamiento de 240.000 toneladas/año, de forma que el biometano que se genere se inyecte a la red gasista, para lo que se construirá un gasoducto soterrado de una longitud aproximada de 655 metros, que discurre íntegramente por el término municipal de Talavera hasta el punto de conexión con el gasoducto de transporte existente Torrijos-Talavera, propiedad de Enagás.
«No queremos ser tierra de sacrificio»
En una nota de prensa, el colectivo ha criticado que las administraciones van a convertir esta comarca, que «ha sufrido una continua pérdida de población, de oportunidades y de inversiones estratégicas», en un «destino preferente para infraestructuras e instalaciones que otros lugares rechazan».
Además, han censurado la ubicación de la futura planta al encontrarse en una de las principales puertas de entrada a la ciudad y a un enclave con un «enorme potencial para el crecimiento empresarial y logístico».
Así, han alertado de que entre los riesgos de la planta de biometano podrían estar la emisión de malos olores derivados del tratamiento de los purines, lo que podría afectar a las empresas y zonas residenciales; la negativa de nuevas empresas a instalarse en la zona, condicionando así el desarrollo estratégico del suelo logístico; el «elevado» consumo de agua en una tierra por la que discurre el esquilmado río Tajo; y la posible contaminación de aguas subterraneas.
De este modo, SOS Talavera y Comarca ha reprochado al Ayuntamiento de Talavera y a la Junta de Comunidades que hayan apostado por este proyecto y ha hecho un llamamiento a empresarios, vecinos y partidos políticos para tomar acciones e impedir la instalación de la planta de biometano.
Las plantas de biometano, una apuesta sostenible para Castilla-La Mancha que despierta dudas
