La Consejería de Desarrollo Sostenible ha considerado viable desde el punto de vista ambiental el proyecto para la construcción de una planta de biometano con inyección a red en Gálvez (Toledo), promovido por la empresa Nortiben Green Energy I.
La resolución de la Dirección General de Calidad Ambiental por la que se formula la declaración de impacto ambiental de este proyecto, publicada este miércoles en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) consultado por EFE, especifica que esta planta se ubicará en la zona conocida como Cerro de los Diezmos, en Gálvez, sobre una superficie total de 12 hectáreas, aunque la planta propiamente dicha ocupará una superficie vallada de 105.105 metros cuadrados.
La materia prima de la instalación serán los productos y subproductos orgánicos, residuos orgánicos no peligrosos y subproductos animales no destinados para el consumo humano adecuados para la producción de biogás y fertilizantes.
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Se tratarán casi 200 toneladas de residuos al año
La instalación tendrá una capacidad de tratamiento de 192.340 toneladas/año y, además de los residuos de entrada, para la digestión anaerobia se dispondrá de aproximadamente 6.256 toneladas/año de aguas pluviales.
Los terrenos de esta planta se sitúan a una distancia que se ubica a 1.700 metros del casco urbano de Gálvez y a 2.500 metros de Totanés.
La resolución señala que, teniendo en cuenta todas las medidas preventivas y correctoras propuestas por el titular en el Estudio de Impacto Ambiental así como las establecidas en la Declaración de Impacto Ambiental y la posterior Autorización Ambiental Integrada, el impacto por la emisión de olores sobre los distintos núcleos urbanos se prevé que sea reducido, y por lo tanto, que la instalación es compatible con el entorno.
Asimismo, señala que el Plan Regional de Biometanización de Castilla-La Mancha 2030, actualmente en tramitación, establece una distancia mínima de 1.500 metros a suelo urbano o urbanizable de uso residencial para la instalación de este tipo de plantas, con lo que señala que este proyecto cumpliría estos límites de distancias con los núcleos urbanos cercanos.
En general, la resolución apunta que los resultados técnicos del estudio de dispersión de olores efectuado revelan que la planta de biometano no produciría molestias ni impactos odoríferos significativos en los municipios cercanos, de Gálvez y Totanés.
Y además, añade que la implementación de la planta de biometano supondría una gestión de residuos y reducción de malos olores a la situación actual en el municipio de Gálvez al trasladar la gestión de principalmente estiércoles y purines de las explotaciones ganaderas del entorno a un sistema cerrado y controlado.
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