Castilla-La Mancha dispone de 167.332 hectáreas de tierras arables, 93.160 hectáreas de pastos permanentes y 234.045 hectáreas de cultivos permanentes, cifras que la sitúan como la segunda comunidad autónoma española en superficie ecológica de tierras arables y cultivos leñosos, y la tercera en pastos ecológicos. En total, más de medio millón de hectáreas certificadas.
Este porcentaje sitúa a Castilla-La Mancha como la segunda comunidad autónoma por superficie ecológica, solo por detrás de Andalucía, pero todavía lejos del objetivo del 25% fijado en el pacto verde europeo que inspiró el Plan Estratégico de la PAC (PEPAC) 2023-2027.
En cuanto al número de agricultores titulares, actualmente existen 6.726 productores primarios inscritos de producción ecológica, lo que supone aproximadamente el 8% del total de titulares de explotaciones agrarias de la región.
El viñedo y el olivar continúan siendo los cultivos leñosos más representativos, con porcentajes de producción ecológica que oscilan entre el 15% y el 20% de su superficie total. Asimismo, el almendro y el pistacho destacan por sus altos niveles de implantación respecto a la superficie cultivada, con alrededor del 40% de producción ecológica.
Por provincias
Por provincias, Ciudad Real registra el mayor número de productores de ecológico, 1.902 agricultores, y también lidera la superficie, con 136.348 hectáreas. Toledo y Albacete presentan cifras similares, aunque ligeramente por debajo. Cuenca y Guadalajara son las provincias con menos operadores y superficie ecológica certificada.
Ayudas a la producción ecológica
Juan Blasco, nuevo portavoz de la Sectorial de Agricultura Ecológica Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha y Castor Sánchez, viceportavoz, asumen el reto de trabajar para que en la nueva PAC 2028-2034 las ayudas a la producción ecológica tengan el presupuesto suficiente para que todas las hectáreas puedan beneficiarse de estas ayudas, evitando lo ocurrido en la actual Política Agraria Común, en la que cerca del 60% de la superficie regional quedó sin acceso a estas ayudas con los consiguientes perjuicios a las políticas inversoras y comerciales de numerosas cooperativas en la región.
