Según los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa anual de la energía registró en Castilla-La Mancha una subida del 22,8 %, 2,9 puntos por encima de la de junio. Con este elemento básico, los precios industriales en la comunidad autónoma se dispararon, aunque por debajo de la media nacional: el 8,5 de subida regional frente al 9,2 de incremento medio del IPRI en España.
Por comunidades, las tasas más altas se dieron en Asturias (19 %), Canarias (18,5 %) y Andalucía (17,4 %), mientras que Extremadura (3,2 %), Cantabria (3,8 %) y Navarra (4,7 %) presentaron los menores aumentos.
Además de la energía, que subió un 2,9% respecto a junio, en julio también subieron en la región los bienes de equipo (0.1 %) y bajaron los bienes intermedios (-2,1 %) y los bienes de consumo (-0,7 %). A nivel nacional, el INE explica que el incremento es consecuencia de que los precios de la producción, transporte y distribución de energía eléctrica aumentaron más que en julio del año pasado, mientras que se moderaron los precios de la producción de gas y la distribución por tubería de combustibles gaseosos.
La subida del petróleo
Al detalle por actividades, los precios de coquerías y refino de petróleo aumentaron un 37,2 % y los de suministro de electricidad y gas, un 16,1 %. Se trata de la segunda mayor tasa anual de los precios industriales en lo que va de año tras el 10,5 % de mayo.
En junio, la tasa anual del IPRI se moderó al 7 % para volver a repuntar en este dato de julio. Frente al incremento de la energía, el INE señala la menor subida de los bienes de consumo no duraderos, cuya variación del 0,5 %, cuatro décimas por debajo de la del mes anterior, refleja el descenso de los precios de la fabricación de aceites y grasas vegetales y animales, frente a la subida en el mismo mes de 2025.
Sin tener en cuenta la energía, la tasa de variación anual del índice general disminuyó una décima, hasta el 3,5 %, y se situó 5,7 puntos por debajo de la del IPRI general. En la comparativa mensual, los precios industriales subieron un 3 %, también impulsados por el incremento de la producción, transporte y distribución de energía eléctrica y el refino de petróleo.