El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha asegurado este jueves que «ojalá en Ceuta pudieran empezar el curso lectivo con la mayor normalidad posible» para que los niños no resulten «perjudicados» por la situación que atraviesa la ciudad autónoma.
Page, que este jueves ha colocado la primera piedra del Instituto de Educación Secundaria Obligatoria número 4 de Illescas (Toledo), ha señalado durante su intervención que desearía que así fuera, «de todo corazón», porque «no se puede pensar en perder un año de formación».
El presidente regional ha afirmado que en Castilla-La Mancha el curso va a empezar con «una razonable normalidad» y ha añadido: «Ojalá también en Ceuta pudieran empezar el curso lectivo con la mayor normalidad posible», aunque ha advertido de que «este año no podrá ser como el año pasado».
García-Page ha recordado «los meses de encierro» durante la pandemia, que «trastocaron casi un curso entero», y ha abogado por intentar que los niños no resulten «perjudicados».
A su juicio, un año perdido en educación es «mucho más que un año perdido», es «una desinversión», ha concluido.