martes, 2 de marzo de 2021
Así estaban las Tablas de Daimiel el sábado 9 de noviembre.
Así estaban las Tablas de Daimiel el sábado 9 de noviembre. ¿Dónde está el agua? Foto - Rebeca Arango
Anuario ENCLM 2020 / MedioAmbiente - 31 diciembre 2020 - Toledo

El agua fue el gran protagonista medioambiental del año en Castilla-La Mancha. Con una campaña de incendios mucho más liviana que otros años, la política hídrica ha copado los titulares en esta materia en un año en el que se alcanzó un Pacto del Agua en la región, se aprobaron cambios en las normas del trasvase y se agravó la situación en una joya medio ambiental: Las Tablas de Daimiel.

El Pacto del Agua

Una sola voz en Castilla-La Mancha“. Eso es lo que perseguía la Mesa del Agua de Castilla-La Mancha, que finalmente en el mes de noviembre alcanzó un acuerdo en el que participaron más de 40 entidades, entre ellas organizaciones sindicales como CCOO y UGT, empresariales como Cecam, agrarias, cooperativas, ecologistas, partidos políticos como PSOE, PP, Ciudadanos e Izquierda Unida, así como miembros de colegios profesionales, la Federación de Regantes, la Federación de Mujeres Rurales de la región o la Red de Desarrollo Rural Recamder, entre muchos otros, alcanzaron ayer un pacto en la Mesa del Agua de Castilla-La Mancha, un acuerdo catalogado como «histórico» por el Gobierno regional y que hará, según el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, que Castilla-La Mancha tenga «una sola voz» en materia hídrica.

El agua como derecho y como bien público, apuesta por el saneamiento y la depuración correcta de las aguas, una bolsa pública de derechos de agua y un programa de investigación en materia hídrica son algunos de los acuerdos alcanzados en la Mesa del Agua tras varias reuniones, un pacto donde no se posiciona en contra de los trasvases, pero argumenta que estos se tienen que dar en momentos de “necesidad real”, aunque sí reconoce la prioridad de la cuenca cedente.

Cambios en la normativa del trasvase

El año en el trasvase Tajo-Segura empezó como termina: con el trasvase cerrado por obras, pero no por ello se han dejado de aprobar derivaciones de agua de la cuenca del Tajo a la del Segura. Solo un mes no se aprobó una transferencia. Fue en septiembre y resultó algo atípico, puesto que cuando es posible trasvasar siempre se ha hecho. Ese mes se podían enviar 20 hectómetros y hubo un trasvase cero.

Ha sido un año en el que el Gobierno de España no ha suscrito las peticiones de la Comisión Central de Explotación y en los últimos meses ha aprobado trasvases que no alcanzaban el máximo de 20 hectómetros en situación excepcional de nivel 3, aunque esos trasvases no se han podido derivar por las obras de reparación en el embalse de La Bujeda.

2020 también ha sido un curso en el que se han modificado las normas que regulan el trasvase. Los envíos que se realizan en el nivel dos ya no serán de 38 hectómetros cúbicos sino de 27, una medida que no persigue enviar menor agua, sino “estabilizar los envíos”, tal y como reconocía el Ministerio, puesto que, de este modo, se reduce un 20 por 100 la posibilidad de entrar en situaciones excepcionales.

Por otro lado, en este 2020 no se han establecido los caudales ecológicos que demandaba con sus sentencias el Tribunal Supremo. 2021 será un año importante para la política hídrica porque se llevarán a cabo los nuevos planes de cuenca de los ríos, entre ellos también el del Tajo.

Agonía en Las Tablas de Daimiel

Uno de los dos parques nacionales que se ubican en Castilla-La Mancha, Las Tablas de Daimiel, sigue en un estado crítico. A penas cuenta con hectáreas encharcadas, lo que pone en riesgo este ecosistema único en España. El humedal agoniza mientras el acuífero 23 sigue sobreexplotado y la solución no parece cercana.  Y es que en algunos momentos del año las hectáreas encharcadas del parque no superan el 5 por 100.

Este año se ha vuelto a alzar la voz de alerta sobre la delicada situación del parque. El Patronado de Las Tablas de Daimiel lanzó en febrero “SOS” por su situación, la Junta autorizó la extracción de agua de los pozos de recarga, aunque el Patronato, apoyado por el Gobierno regional, volvió a pedir en octubre un trasvase desde el Tajo, cuestión que el Ministerio no ha autorizado, puesto que la infraestructura de la tubería manchega no está completa.