Desde el Balcón de ELAlcalde

"Sois sus ángeles de la guarda… Y los mayores, los vuestros", por Juan Ramón Amores

Un sentido homenaje a los trabajadores y trabajadoras de las residencias de mayores, que siempre se afanan por ser una auténtica familia y los mejores cuidadores para nuestros mayores. Reconocimiento a su increíble vocación a estos auténticos ángeles de la guarda, en definición de Juan Ramón Amores hoy en su columna desde el balcón

Si tuviera que describir dos eventos que me han marcado desde que soy  alcalde, lo tendría claro. El primero, el día que acudí a la residencia de mayores «Fonda Oriental» para animar a la gente a que se hiciera voluntaria de la UDP (Unión Democrática de Pensionistas).

Ese día estuve saludando a muchas personas mayores que no recibían visitas y me acuerdo de sus caras de alegría cuando las voluntarias les decían que yo era el alcalde. Pasé una tarde muy agradable. Prometí que volvería y así lo haré.

Juan Ramón Amores, con mayores en La Roda
En la residencia

 

El segundo evento que más me ha marcado desde que soy alcalde fue la cena de Nochevieja, en la que puede compartir mesa y mantel con nuestros mayores de la Residencia Virgen de los Remedios. Pensaban que iba a ser un rato, pero disfruté como un enano viendo la implicación en un día tan señalado de las trabajadoras y los trabajadores, así como de las monjas que allí colaboran con la empresa concesionaria.

Al final ese rato se prolongó hasta dos horas, porque los acompañé hasta poder brindar con ellos.

12 mayores fallecidos… El día ha sido una vorágine

Hoy hemos amanecido con una triste noticia que ha transcendido provincial, regional e incluso nacionalmente: 12 personas mayores fallecidas en los últimos días en la residencia «Fonda oriental». El día, como podéis imaginar, ha sido una verdadera vorágine. Llamadas, mensajes, atención a medios de comunicación, reuniones…

Como ya sabíamos, el virus encuentra una fácil diana en las personas mayores, sobre todo si ya tienen dolencias o patologías previas.

A pesar de tan trágica noticia me ha encantado leer un comunicado de la gerencia de la residencia con el que agradecían el apoyo de mucha gente del pueblo que de manera desinteresada han volcado todas sus fuerzas para ayudar en lo que puede.

Juan Ramón Amores en la residencia
En la residencia

 

Aseguran tener la situación controlada, dentro de la gravedad, con apoyo del centro de salud y cumpliendo con los procedimientos de aislamiento y asistencia que están recibiendo por parte de la autoridad sanitaria. No voy a entrar en este artículo a valorar si es suficiente o no, porque siempre que hay personas que fallecen es que nunca hay nada suficiente.

Hay que mirar hacia delante

Quiero mirar hacia delante y ayudar a que no se lleve la vida de nadie más, intentar que la gente que trabaja tenga más medios y, sobre todo, a que la esperanza de lucha, aunque sean personas mayores, sea mayor.

No quiero dejar a un lado ese sentimiento de tristeza que nos invade a todos por no poder acompañar en momentos tan duros a nuestros seres queridos. Como he dicho estos días, qué difícil debe ser no poder ni despedirte de la gente a la que quieres.

La increíble vocación de los trabajadores de residencias

Pero quiero hacer una mención especial a las personas que trabajan en estos centros, con una vocación increíble, con unas ganas de hacer mejor la vida de las personas que allí viven, digna de alabanza; con unas ganas de hacer reír y sonreír a quien, por suerte o por desgracia, no tuvo más oportunidad que vivir sus últimos años en una residencia.

Pondría la mano en el fuego por cada una de las personas que allí trabajan, sería capaz de asegurar ante cualquiera que se están dejando la piel por cuidar de esas personas con las que llevan tanto tiempo conviviendo.

Juan Ramón Amores en la residencia
Residencia

 

Me pongo a pensar por un momento el sufrimiento que están teniendo al ver que están perdiendo a esas personas con las que, casi sin darse cuenta, han establecido una gran relación de cariño.  Llegar a casa, saber que has dado todo, que no tenías el material suficiente y que aún así has intentado mantener un soplo de aire más.

Una mezcla de tristeza, de enfado, de orgullo, de cansancio…

Os imagino con una mezcla de tristeza, de enfado, de orgullo, de cansancio… un estado difícil de describir.

Quiero deciros una cosa desde mi balcón, pero sobretodo sacada del corazón directamente al vuestro: estamos muy orgullosos de vosotros y vosotras, de vuestro trabajo, de vuestra profesionalidad.

Espero que nadie os olvide cuando pase todo esto, que sigamos siendo conscientes de la importancia de vuestro trabajo para hacer felices en sus últimos momentos a esas personas, que han luchado por lo que hoy  tenemos. Tened claro que siempre seréis sus ángeles de la guarda.Y estad convencidos de que ellos serán vuestros ángeles de la guarda desde donde estén.

La canción de mi tía Merche

Hoy mi tía Merche, a la que quiero con locura, me dedicó una bonita canción desde Barcelona. Y quiero aprovechar para dedicársela a todas las personas que trabajáis por ellos y ellas.

Paco, León, Charo, sor Araceli, Leoncio… trasladad este mensaje a toda la gente que trabaja en vuestro equipo, y en vuestro nombre aprovecho a dedicársela también a toda la gente que trabaja por los mayores en España.

 

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Columna Juan Ramón Amores
Ilustración: Inma Bañegil.