Los plenos del Ayuntamiento y la Diputación de Albacete han llevado a cabo un solemne acto conjunto en defensa del sector cuchillero, que se ha llevado a cabo en el Museo Municipal de la Cuchillería.
Tras unas palabras de bienvenida del alcalde Manuel Serrano y el presidente Santiago Cabañero, donde ambos han reiterado su firme voluntad política y personal de apoyar al sector, la presidenta de Aprecu, Pilar Jiménez, ha leído la declaración institucional conjunta de las dos administraciones locales, que previamente había sido aprobada en sus respectivos plenos
El alcalde Manuel Serrano ha defendido que «es una cuestión de justicia que nos hayamos puesto de acuerdo para esta sesión conjunta, de la mano de la cuchillería, Porque si hay algo que nos une a todos los albaceteños son nuestras señas de identidad, como nuestra Patrona la Virgen de Los Llanos, nuestra Feria y por supuesto nuestra cuchillería, que ha forjado el orgullo colectivo de Albacete».
Santiago Cabañero, por su parte, ha subrayado que la cuchillería albaceteña constituye una de las principales señas de identidad del territorio desde hace más de seis siglos y ha defendido que seguirá siendo una actividad fundamental para el presente y el futuro de Albacete. «La navaja no nació en un despacho ni en un reglamento; nació en los talleres, en las fraguas y, sobre todo, en las manos de los artesanos y artesanas. Por eso merece todo nuestro respeto».
Declaración institucional
La declaración institucional conjunta ha sido leída por la presidenta de Aprecu, Pilar Jiménez, y en ella se hace referencia a la importancia histórica y cultural de la cuchillería en nuestro territorio, así como a la pujanza de las muchas empresas que han actualizado esa tradición y fabrican y exportan navajas y cuchillos a todo el mundo, ofreciendo trabajo y desarrollo económico desde la innovación y el compromiso.
El texto muestra la preocupación generada por las incertidumbres legislativas y reglamentarias que pueden derivar en una injusta criminalización de la navaja, lo que dificultará su producción y comercialización y afectará negativamente a empresas, trabajadores y consumidores.
La declaración reconoce la necesidad de combatir la delincuencia, pero se pide diferenciar claramente entre el uso delictivo de determinados instrumentos y la actividad legítima de un sector histórico, industrial, artesanal y económico como el cuchillero, con miles de empleos directos e indirectos.
La declaración concluye que «el Ayuntamiento y la Diputación de Albacete liderarán un pacto para reivindicar la protección de la cuchillería albaceteña, al tiempo que lucharán contra la criminalización de un sector estratégico para nuestra economía y que cuenta con más de seis siglos de historia».
El texto se dirigirá al Gobierno de España, al Congreso de los Diputados y al Senado «para que las futuras modificaciones legislativas (Ley de Seguridad Ciudadana, Reglamento de Armas) se orienten hacia el endurecimiento de penas y la lucha contra las actitudes criminales, en lugar de criminalizar a la cuchillería», y también se solicitará a las mismas instituciones que «cualquier futura modificación normativa tenga en cuenta los siguientes criterios: incorporar definiciones técnicas claras y objetivas, garantizar seguridad jurídica, contemplar periodos transitorios razonables, y no trasladar toda la carga regulatoria al comercio legal y regulado español».
Antes de hacer una foto de familia ante el Museo de la Cuchillería, todos los concejales y diputados y representantes de Aprecu han firmado la declaración, que será enviada al presidente del Gobierno, al Congreso de los Diputados, al Senado y a las Cortes de Castilla-La Mancha.