Hoy domingo 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, no está de más bucear en un sabroso dato histórico que pone en la diana a uno de los cementerios de Castilla-La Mancha, en concreto de la provincia de Toledo, ya que contiene una singularidad que lo hace único en España.
Así, el cementerio civil más antiguo de España está en Ontígola (Toledo). Esto es lo que sostuvo el historiador Rafael del Cerro, según el cual el camposanto con más años no es el del Real Sitio de San Ildefonso, ya que en el de Ontígola se empezó a dar sepultura a la servidumbre del Real Sitio de Aranjuez unos años antes que en la Granja de San Ildefonso (Ontígola está a menos de cinco kilómetros de Aramjuez).
Del Cerro se apoyó en archivos y protocolos notariales para escribir un libro sobre la historia familiar de la Funeraria San Román, en Toledo.
El origen de los cementerios en España hay que rastrearlo en el rey Carlos III, quien estableció medidas para mejorar la salud pública, como separar los camposantos de las poblaciones, y decidiendo que todos los fallecidos en el Real Sitio de San Ildefonso fueran inhumados en el cementerio construido extramuros de la población.
Antes funcionaba el camposanto de Ontígola
Pero antes había empezado a funcionar el de Ontígola, ya que el historiador aseguró que el del Real Sitio de San Ildefonso no fue el primer cementerio ya que unos años antes había empezado a prestar servicio el de Ontígola, que se creó para enterrar a la gente que trabajaba y vivía en el Real Sitio de Aranjuez ya que este último no era todavía municipio independiente.
Desde 1776 se enterraba en Ontígola
La conclusión de Rafael del Cerro fue confirmada en su día por una entrada del diccionario de Pascual Madoz, de 1845, según la cual Ontígola tuvo cementerio en 1776 y se edificó «a expensas del Real Patrimonio para inhumar a los vecinos residentes en el Real Sitio de Aranjuez».
«La muerte cobró una dimensión artística y estética que antes estaba dentro de las iglesias y pasó a los cementerios», afirmó el historiador sobre este periodo en el que empezaron a configurarse los cementerios actuales.
El cementerio municipal de Ontígola es uno de los espacios funerarios más representativos de la provincia. En él descansan generaciones de familias locales; y servicios adaptados a las necesidades de cada persona.
