El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha asegurado que el choque entre los dos trenes en Urda (Toledo) se ha producido después de que el centro de control de Adif en Atocha permitiera reanudar la marcha normal de los trenes, en contra de lo establecido en la normativa ferroviaria.
Así lo confirman a Europa Press fuentes del Ministerio, que explican, no obstante, que esa decisión se produce después de que el sistema de seguridad LZB fallase a las 8:32 horas, lo que provocó la parada de seis trenes en un tramo de 90 kilómetros.
Pasados ocho minutos, el operador autoriza la reanudación de la circulación de todos los trenes, una decisión que las mismas fuentes aseguran que contraviene la normativa, ya que la autorización debería de ser solo con una velocidad de marcha a la vista, es decir, a 40 kilómetros por hora.
Sin embargo, al reanudar la marcha con normalidad, el AVE alcanza una velocidad de 200 kilómetros por hora, cuando colisiona contra el Iryo a las 8:53 horas.
«Es inexplicable» la orden del centro de control
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que es «inexplicable» que se diese la orden desde el centro de control de Adif para que el AVE reanudase la marcha con normalidad.
Y es que, según ha señalado el ministro, el sistema de detección automática se había «caído» por «un problema informático», por lo que la orden de que se reanudase la marcha con normalidad iría en contra de la normativa de circulación, dado que cuando el sistema entra en la fase manual, solo podría circular a 40 kilómetros por hora.
«Había un tren parado, no podía reanudar la marcha, había una señal roja a la entrada de la estación de Urda que impedía la ordenación de la reanudación de la marcha», ha subrayado Puente.
Última hora del accidente en Urda: la tragedia se eleva con 64 muertos y 115 heridos
