El vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos José María Goicolea Ruigómez ha apuntado a un «fallo humano» al no funcionar el sistema automático de señalización (LZB nivel 2) como causa del accidente de Urda (Toledo) que se ha saldado con al menos diez fallecidos tras chocar un AVE contra un Iryo en la línea Madrid-Sevilla.
Se había pasado ya a un sistema automático
El experto ha explicado que en la línea Madrid-Sevilla se había pasado ya a un sistema automático que bloquea el tren en el caso de haber algún obstáculo en la vía. «Este sistema, independientemente del maquinista, produce el paro del tren cuando nota que hay otro tren o hay un obstáculo», ha precisado.
Por ello, ha destacado que «la única interpretación es que estuviera averiado el sistema LZB y que estuviera en modo manual (ASFA) y que hubiera habido un fallo humano de uno de los maquinistas», aunque ha precisado que «son elucubraciones».
LZB nivel 2
El sistema que debía estar en funcionamiento en los trenes accidentados, según ha indicado el ingeniero, es el LZB nivel 2, que «produce el paro automático de los trenes». «En el infame accidente de Angrois, el tren estaba en modo con la señalización de ASFA (manual) y dependía del maquinista, que tuvo un fallo humano», ha recordado.
«Estamos elucubrando, pero la única posibilidad que se me ocurre o que me han comentado pero todavía sin una confirmación, es que el LZB estuviera averiado, no estuviera funcionando por el motivo que fuera, estuviera en modo ASFA en modo manual», ha subrayado.
El accidente, ha añadido Goicolea Ruigómez, se ha producido por la colisión de dos trenes «que iban en la misma vía, en el mismo sentido». «Debería ser imposible que eso se produzca porque hay un sistema automático», ha insistido.
«No es en absoluto normal que falle, no tengo la confirmación absoluta de que haya fallado, estoy elucubrando por alguna cosa que me han dicho, pero no es normal en absoluto que falle. Es pronto para saber más», ha comentado.