Varias personas que han sido cooperantes en varios países del mundo han defendido en las Cortes regionales la necesidad de que Castilla-La Mancha avance hacia el objetivo de destinar el 0,7 % del PIB a cooperación internacional y de centrar los esfuerzos en educación, que han considerado «la base del cambio».
Día de las Personas Cooperantes
Durante el acto institucional con motivo del Día de las Personas Cooperantes, que se ha celebrado este martes en el Parlamento autonómico, se ha reconocido la labor de las 2.192 personas cooperantes españolas que permanecen en diferentes países, 80 de ellas de Castilla-La Mancha, y su compromiso con la defensa de los derechos humanos y la reducción de las desigualdades.
En el acto han intervenido cuatro personas que han trabajado en cooperación en distintos países del mundo para compartir su experiencia, quienes han afirmado que la solidaridad no divide, sino que «nos hace más fuertes como sociedad».
Los cooperantes han subrayado que destinar el 0,7 % del PIB a cooperación internacional es «de justicia social» y han demandado que la educación se sitúe «en el centro», a la vez que han considerado «imprescindible» seguir apostando por la cooperación entre pueblos porque es, a su juicio, «más necesaria que nunca».
Por su parte, el presidente de la Coordinadora de ONGD de Castilla-La Mancha, Fernando Gutiérrez, ha resaltado la importancia de contar con «una política de cooperación fuerte, estable y ambiciosa» y ha defendido que Castilla-La Mancha avance hacia el objetivo de destinar el 0,7 % de los recursos públicos a cooperación internacional, «de acuerdo con los compromisos asumidos internacionalmente por España».
Asimismo, ha reclamado que se apruebe una nueva ley regional de cooperación, «que impulse el crecimiento progresivo de los fondos, dote a la Administración de una estructura estable y garantice la coherencia entre las distintas políticas públicas y los principios de la cooperación al desarrollo».
La solidaridad por encima de las diferencias políticas
Además, Gutiérrez ha lamentado el avance de «discursos contrarios a la solidaridad» y ha afirmado que la cooperación debe ser «una política de consenso en Castilla-La Mancha» y que la defensa de los derechos humanos, la justicia y la solidaridad deberían situarse «por encima» de las diferencias políticas, por lo que ha planteado a los grupos parlamentarios «un gran acuerdo».
En la misma línea, el presidente de las Cortes, Pablo Bellido, ha denunciado «la narrativa del odio que se está introduciendo en la sociedad» y ha dicho que «sería muy deseable», aunque «no fácil en este momento», buscar «un gran acuerdo entre todas las fuerzas políticas y la sociedad de Castilla-La Mancha para abordar nuestro compromiso colectivo por los demás».
«Sois un bálsamo en un clima de confrontación excesiva» y «una inspiración para las instituciones», ha continuado Bellido, quien ha mostrado su gratitud a los cooperantes por dedicar parte de su vida a construir «un mundo más justo».
También la viceconsejera de Servicios y Prestaciones Sociales, Guadalupe Martín, ha agradecido el «buen hacer» de los cooperantes y ha animado a «seguir trabajando juntos para ser más fuertes».