Hace casi siete años que Albert Rivera abandonó la primera línea política después de más de una década al frente de Ciudadanos. Este jueves se ha dejado ver por Ciudad Real en una faceta muy diferente, reconvertido en consultor, docente y asesor de liderazgo empresarial, para hablar a empresarios sobre comunicación, transformación tecnológica y sostenibilidad.
Lo ha hecho como uno de los principales reclamos del I Foro de Sostenibilidad de la Cámara de Comercio de Ciudad Real, donde ha compartido protagonismo con el meteorólogo y divulgador Mario Picazo y con representantes empresariales, académicos e institucionales. El encuentro, celebrado bajo el lema «El nuevo liderazgo empresarial», ha reunido a más de 150 asistentes.
Rivera ha llevado a Ciudad Real buena parte del discurso que ahora desarrolla en su actividad profesional, centrado en el liderazgo y en la capacidad de las empresas para adaptarse a las grandes transformaciones económicas y sociales.
Partiendo de sus propios orígenes familiares vinculados al pequeño comercio, ha reivindicado el papel del empresario y del libre mercado y ha defendido que las grandes transformaciones, desde las revoluciones industriales hasta los avances tecnológicos o sociales, necesitan personas capaces de liderarlas.
Y una de esas transformaciones, a su juicio, es la sostenibilidad.
«No podemos meter la sostenibilidad a base de multas»
Rivera ha advertido de que existe cierto recelo entre una parte del empresariado ante las políticas de sostenibilidad, algo que ha relacionado con la manera en la que se han explicado algunas medidas, con determinados «pasos erráticos» y con la velocidad con la que se han intentado introducir algunos cambios.
«No podemos meter la sostenibilidad a base de multas y burocracia», ha defendido, apostando más por convencer que por imponer.
El antiguo dirigente de Ciudadanos ha considerado que Europa ha ido por delante en esta materia, pero que durante ese recorrido el discurso se ha concentrado excesivamente en la dimensión medioambiental y se han dejado en segundo plano cuestiones esenciales para las empresas como la rentabilidad, la competitividad y el empleo.
«Tenemos que hacer compatible salvar el planeta con la competitividad y la rentabilidad», ha resumido Rivera, que ha considerado que ambas cuestiones no solo pueden convivir, sino que ya existen experiencias empresariales que demuestran que apostar por modelos más sostenibles puede resultar económicamente rentable.
El campo y el choque con la sostenibilidad
Especial atención ha dedicado Rivera al sector agrario, uno de los ámbitos en los que, según ha reconocido, determinadas exigencias medioambientales han encontrado mayores dificultades para encajar con la realidad económica y productiva.
«La sostenibilidad ha chocado con la realidad de los agricultores», ha afirmado.
A su juicio, ese choque demuestra la necesidad de incorporar a agricultores, empresas y habitantes del territorio a las decisiones sobre la transición hacia modelos más sostenibles, evitando que las políticas se diseñen de espaldas a quienes posteriormente tienen que aplicarlas.
Rivera ha defendido que el campo no puede permanecer al margen de los objetivos medioambientales, pero ha reclamado al mismo tiempo que la sostenibilidad tenga en cuenta la viabilidad y competitividad de las explotaciones.
La Cámara de Comercio creará una oficina de sostenibilidad
Precisamente hacer de la sostenibilidad un elemento cotidiano en la gestión empresarial es también uno de los objetivos que se ha marcado la Cámara de Comercio de Ciudad Real.
Su presidente, José Luis Ruiz, ha anunciado que la institución pretende crear en 2028 una oficina de sostenibilidad para acompañar y asesorar a las empresas de la provincia en un ámbito que considera cada vez más determinante para su competitividad.
Ruiz ha defendido que la sostenibilidad debe entenderse como «una forma de entender el negocio», mucho más allá de las emisiones o del cambio climático.
La intención de la Cámara es convertirse en un nuevo «compañero de viaje» de las empresas también en este terreno, del mismo modo que durante los últimos años las ha acompañado en procesos como la digitalización o la internacionalización. La institución ya ha comenzado a prestar asesoramiento especializado y el propio foro forma parte del programa Pyme Sostenible 2026.
Picazo avisa de un escenario climático «extremo»
Otro de los principales reclamos de la jornada ha sido el meteorólogo y divulgador Mario Picazo, que momentos antes del comienzo del foro ha puesto el foco en la necesidad de adaptar la actividad económica a un entorno cada vez más vulnerable y condicionado por los efectos del cambio climático.
Picazo ha centrado su intervención en agua, energía y territorio, prestando especial atención a la gestión eficiente de recursos críticos y a su importancia en un territorio como Castilla-La Mancha, con sectores estrechamente vinculados al medio natural y entre ellos el vitivinícola.
El meteorólogo ha incidido en la necesidad de prepararse para un escenario climático cada vez más extremo, pero ha advertido de que ese contexto no tiene por qué implicar necesariamente un deterioro del territorio si se aprovechan mejor los recursos disponibles y se apuesta por una gestión más eficiente.
También ha señalado que esa transformación viene impulsada por los propios consumidores, cada vez más conscientes de la procedencia de los productos y de su impacto ambiental.
Franco pide «no dar pasos atrás»
La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha situado igualmente la sostenibilidad como un elemento de competitividad y ha felicitado a la Cámara por incorporar este ámbito a su trabajo de acompañamiento al tejido empresarial.
Franco ha recordado que la sostenibilidad forma parte de los ejes del Plan Adelante 2023-2027, que en sus dos primeros años ha movilizado más de 74 millones de euros de apoyo directo para más de 5.800 empresas y pymes de la provincia de Ciudad Real en distintos ámbitos empresariales.
La consejera ha defendido además que, pese a que algunos países estén cuestionando o revisando determinadas políticas vinculadas a la sostenibilidad, Castilla-La Mancha y España no deben dar pasos atrás en esa hoja de ruta.
Eso sí, ha pedido mayor certidumbre a las instituciones comunitarias en un momento en el que Europa está revisando ritmos y exigencias vinculadas a la descarbonización, condicionado también por la disponibilidad de materias primas y un contexto geopolítico cada vez más complejo.
«Quizá lo que nos falta es que la Comisión Europea no fluctúe, que nos está volviendo un poco locos», ha señalado Franco, reclamando una senda estable que permita avanzar en descarbonización sin perder de vista la competitividad de las empresas.
El foro se ha completado con una mesa sobre experiencias empresariales en la que han participado representantes de Félix Solís Avantis, Repsol y la Universidad de Castilla-La Mancha, moderada por el director general de DIRSE, Carlos Arango Arconada.
