domingo, 26 de julio de 2026
Centenares de personas de Ávila y Toledo han sido alojadas en instalaciones de Talavera Ferial después tener que abandonar sus casas por el incendio en Castilla y León. Fotos: ENCLM/David Engenios
Centenares de personas de Ávila y Toledo han sido alojadas en instalaciones de Talavera Ferial después tener que abandonar sus casas por el incendio en Castilla y León. Fotos: ENCLM/David Engenios
Los afectados agradecen la ayuda - 26/07/2026 17:48 - Talavera

Los incendios forestales duelen. Entre la tarde y la noche de este pasado sábado, cerca de un par de miles de personas fueron evacuadas de varios municipios del abulense Valle del Tietar y de la toledana Sierra de San Vicente. Sean de Castilla-La Mancha o de la vecina Castilla y León, la unión de estos habitantes con Talavera de la Reina (Toledo) es muy fuerte. Por eso hay un shock generalizado en la ciudad de la cerámica al ver cómo ciudadanos que sienten tan cercanos han tenido que abandonar sus viviendas ante el peligro por el incendio de Burgohondo (Ávila). Parece irreal que las provincias formen parte de la emergencia nacional declarada por los fuegos que asolan las dos comunidades autónomas junto a la de Madrid. Porque quién iba a pensar que el recinto Talavera Ferial -y otras instalaciones- les iba a tener que dar cobijo.

Talavera | Piden tranquilidad a los evacuados, que volverán a sus casas cuando la seguridad sea total


Son casi 2.000 vecinos y vecinas que no tienen otra solución habitacional, que se han visto forzados a pasar el tiempo, hasta que las autoridades competentes autoricen el regreso a sus hogares, rodeados de personas que no conocen en un espacio enorme ajeno a ellos, durmiendo en literas verdes de un material no muy robusto que cede con el peso. Imaginando qué puede estar pasando en sus pueblos. Anhelando que no suceda nada.

Comparten vivencias y miedos. Asumen la pérdida de mucha masa forestal, pero confían en que sus casas se salven de las llamas. De momento, así está siendo.

ENCLM, a pesar de las insistentes negativas del Ayuntamiento de Talavera a autorizar que los medios de comunicación pudieran tomar imágenes en las zonas donde se ubican los desalojados, consigue el visto bueno y charla con varios vecinos en los pabellones 1 y 3 del recinto ferial.

Pabellón 1 de Talavera Ferial

Pabellón 1 de Talavera Ferial

«Parece un sueño»

Conchi y María del Carmen, de Sotillo de la Adrada (Ávila), son hermanas. Cuentan que antes de llegar a Talavera han pasado por varios pueblos, pues según ha evolucionado el incendio les han ido desalojando de uno y llevando a otro. Ya están «más o menos tranquilas», aunque comentan que «parece que estamos soñando».

Similar experiencia la de una familia cubana vecina de ese mismo pueblo desde hace apenas 10 meses. No es toda la vida, pero la tristeza es igual. El arraigo está hecho.

Familia de origen cubano residente en Sotillo de la Adrada (Ávila)

Familia de origen cubano residente en Sotillo de la Adrada (Ávila)

María y Juana, dos vecinas de Piedralaves (Ávila), agradecen, sobre todo, el trabajo de la UME, pues «han sido los que han salvado el pueblo», aseguran. Ambas tienen ganas de volver a casa. Juana se conciencia para cuando le toque enfrentarse al paisaje quemado que va a ver a la vuelta. «Va a ser desolador. Nos tenemos que preparar para encontrarnos con ello, pero ya resurgirá. Resurgiremos«.

María y su marido, ambos, desalojados de Piedraslaves (Ávila)

María y su marido, ambos, desalojados de Piedraslaves (Ávila)

Los desalojados pueden estar con sus animales de compañía

Con el objetivo de humanizar la complicada situación, el Ayuntamiento de Talavera ha habilitado el pabellón 3 del recinto ferial para dar cobijo a desalojados con mascotas.

Mariano y Mercedes, junto a sus tres perros, han pasado la noche en este espacio. Son vecinos de El Real de San Vicente (Toledo) y no pueden parar de agradecer que les permitan estar con sus animales. «Es un apoyo moral increíble», dice Mercedes.

Habitar entre desconocidos en Talavera mientras tu tierra arde, la complicada tarea de casi 2.000 personas: «Resurgiremos» — imagen 1

Maitane y Asier, dos jóvenes vecinos de Sotillo de la Adrada, definen la situación como «surrealista», lamentando que «este no es sitio para las personas mayores», pues «las camas son incómodas», toda vez que reconocen que «no nos queda otra» y celebran que «todo está muy bien organizado».

Habitar entre desconocidos en Talavera mientras tu tierra arde, la complicada tarea de casi 2.000 personas: «Resurgiremos» — imagen 2

La veterinaria municipal, Mercedes Cano, es una de las voluntarias en este pabellón 3. Junto con otras personas, reparte agua y comida para decenas de animales. «Ha habido una avalancha de solidaridad, han traído sacos de pienso, jaulas, transportines…»

El importante papel de Cruz Roja 

Una parte esencial del trabajo en estos espacios lo lleva a cabo Cruz Roja. Carolina y Silvia son técnicos y junto a otros trabajadores y muchos voluntarios se ponen a disposición de todo lo que necesitan los desalojados. Han montado camas, repartido kits de higiene, agua y comida, y están pendientes del estado de salud de los vecinos, por si fuera necesaria la atención sanitaria.

Destacan la relevancia del servicio de atención psicológica, muy importante para todos los afectados, especialmente para las personas más mayores, apuntan.

Han ensalzado que la ciudadanía haya acudido a los espacios habilitados con comida y otros enseres. Nadie lo ha requerido, pero el trasiego de bolsas con objetos donados es recurrente. De cualquier forma, tranquilizan: tienen suministros suficientes.

El juego se abre paso ante la desesperación

En un espacio amplio entre tanta cama, más de una decena de niños y niñas realizan actividades de ocio entre ellos y con profesionales de Cruz Roja. Lo hacen con juegos de mesa clásicos como el parchís, con cartas, balones, un bingo… Tienen un espacio para corretear, para poder estar con otros menores de edad, conocidos o desconocidos. La vitalidad de niñez no para, pero necesita acortar las horas. Según los datos de la organización, por el momento han atendido a unos 60 menores de edad.

En una de las mesas, llena de maletines con purpurina y pinturas faciales, están Javier y su hija, que espera turno para el pintacaras. Son de Garciotum (Toledo) y tanto ellos como la madre y otros cuatro hijos han «dormido poco» esta noche. Posan en una foto para este digital. La pequeña, con vergüenza, sonríe, sin querer mirar a la cámara.

Se queda con Javier jugando. Pendientes ambos de que no se caiga la estructura de madera que han formado y a la que tienen que ir quitando bloques poco a poco, a turnos. Valorando si merece la pena correr el riesgo de que se caigan todas las piezas con tal de dejarle la situación complicada al contrario y que se le derrumbe a él. Un espacio de distensión en el que, por un rato, desconectan de la realidad. Porque pese a todo, la vida debe seguir.

Padre e hija juegan en la zona infantil del recinto ferial de Talavera

Padre e hija juegan en la zona infantil del recinto ferial de Talavera

David Engenios
David Engenios

Redactor talaverano en el periódico digital regional ENCLM, escribe mayoritariamente sobre Bienestar Social, Fomento, Sucesos, Igualdad y temática LGTBIQA+, y sobre Talavera de la Reina (Toledo) y su comarca. Antes, en la Agencia EFE y en la Cadena SER. Graduado en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en el año 2023

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