Desde el Balcón de ELAlcalde

"Después de 43 días sin salir a la calle…", por Juan Ramón Amores

43 días de confinamiento sin poner un pie en el exterior… Pero ayer Juan Ramón Amores salió a la calle, su actividad y su discapacidad se lo permiten, aunque lo hizo para dar la bienvenida al ejército, recién llegado a La Roda… Desde el balcón nos cuenta qué sintió en su regreso a la calle

Después de 43 días sin salir a la calle, ayer bajé a la puerta. Tenía la duda de si hacerlo o no, pero al final decidí la primera de las opciones. El Ejército de Tierra venía a patrullar nuestro pueblo y quise bajar a saludar a los soldados que se habían desplazado.

Me considero una persona muy observadora, pero ayer no me di cuenta de prácticamente nada. No sentí el aire o la luz del sol, no me di cuenta de esos detalles que no se me escapan nunca.

Lo único que me preocupaba era no caerme

Lo único que me preocupaba era no caerme. Después de tantos días sin caminar, me sentía muy inseguro. Notaba cómo mis piernas temblaban, como una mezcla de falta de fuerza, de coordinación y seguridad. Pero mereció la pena, porque me di cuenta de que, aún a pesar de esos días sin andar, todavía puedo hacerlo.

Yo podría haber salido desde el primer día del estado de alarma para dar un paseo cerca de casa, porque tengo una discapacidad que me hubiera permitido conseguir un certificado médico, pero hasta ahora siempre había valorado más no contraer el virus que fortalecer y mantener la actividad de mis piernas.

Dar un paseo y no tocar nada que pueda tener el virus

A partir de ahora, creo que voy a empezar a valorar también la posibilidad de dar un paseo de 15 minutos cerca de casa. Yo no toco nada, ni me acercaré a ninguna superficie que pueda tener el virus. Simplemente toco mi andador, pero solo lo toco yo, por lo que no hay riesgo de que nadie me pueda contagiar.

¡Que importante es mantener la actividad!

El día de ayer, me sirvió para darme cuenta de porqué siempre había defendido lo importante que para mí es mantener la actividad. Así que, con precaución, comenzaré a salir. Cuando me vean no crean que me estoy saltando las normas, sino simplemente que necesito activar mi sistema neurológico, fisiológico y muscular, al menos, unos minutos al día.

Tuve la oportunidad de agradecer a nuestras Fuerzas Armadas la importante labor que hacen siempre, pero sobre todo la que están haciendo para darnos seguridad a todo el mundo en estos momentos de pandemia.

¡Viva España! … Y sus servicios públicos

Son esos momentos en los que te sientes orgulloso de todos los servicios públicos que tiene nuestro país, y el Ejército, como pilar básico para mantener nuestra seguridad. Por eso, cuando gritamos ¡Viva España!, yo siempre me acuerdo de lo que significa nuestro país y la gente que trabaja para convertirlo en un país mejor.

Disponemos de unos servicios públicos de los que hoy más que nunca tenemos que sentirnos muy orgullosos, porque eso sí que nos diferencia a unos países de los otros.

Juan Ramón Amores con efectivos del Ejército
Juan Ramón Amores con efectivos del Ejército.
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Amores con la Policía Local.

 

¡Felicidades, Joaquín; levanta el vuelo!

Hoy 20 de abril hemos despertado con una versión de la canción tan famosa de Celtas Cortos que lleva ese título, un cover desde el confinamiento. Es una canción que seguro que a todos nos trae grandes recuerdos.

Yo hoy se la dedico a mi suegro, JOAQUÍN. Es su cumpleaños y, aunque no está pasando por sus mejores momentos, me gustaría recordarle que tiene a una mujer excelente, unos hijos y nietos que le quieren con locura y muchísimas cosas a su alrededor que hacen que esta vida merezca la pena.

Aunque hoy sea un 20 de abril distinto, también es un 20 de abril único, que no se volverá a repetir, así que levanta el vuelo, pon esa sonrisa que te caracteriza y vive un día feliz con toda tu gente, aunque hoy sea en la distancia.

Por cierto, que también tienes yernos y nueras que te quieren un montón, aunque ya sabes que los suegros siempre son los suegros… Je, je, je. Algún día te contaré cómo escuché tu voz por primera vez. Una historia de esas que merece la pena contar… O no.

Juan Ramón Amores y su suegro, Joaquín
Juan Ramón Amores y su suegro, Joaquín.

 

Felicidades también a María Isabel Escribano, una de las nadadoras de mi primera época como entrador, a la que tanta alegría me da seguir viendo y que me hace sentir orgulloso de pensar que, aunque sea un poco, colaboré en su formación para convertirse en una buena persona, como es. Ella sí que nació el 20 de abril del 90, como dice la canción.

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Columna Juan Ramón Amores
Ilustración: Inma Bañegil.