Desde el balcón dELAlcalde

“La muerte ante mis ojos”, por Juan Ramón Amores

Un "balcón" muy duro para Juan Ramón Amores, en la que el alcalde de La Roda relata un episodio que le situó cerca del abismo… "desde el balcón dELAlcalde", sin embargo tiene una moraleja que te invitamos a descubrir…

El domingo empezó como otro cualquiera, a pesar de que los datos del Covid son malos en mi pueblo, lo que me tiene cada día más preocupado, fue un domingo tranquilo. En casa, con la familia. Hay una cosa que me encanta de los domingos, que es poner música con unos cuantos decibelios de más y ver cómo Jimena e Iván se ponen a bailar de manera libre y espontánea.

Un «balcón» que puede herir tu sensibilidad

Ya os dije que esta columna también me serviría para liberar las cosas que sintiera y así evitar que se queden dentro. Os aviso que quizás hoy sea “un balcón muy duro”, por si no queréis seguir leyendo. Como cuando en televisión te advierten de que las imágenes que se van a emitir a continuación pueden herir tu sensibilidad.

Antes de comer, y sin motivo alguno, mientras veía la tele un rato me subió como un pequeño reflujo desde el estómago, que se fue hacia el lado equivocado.

La primera reacción fue toser y toser tratando de expulsarlo. Empecé a vomitar encima de mí, pero no había manera de volver a respirar con normalidad. De hecho, ¡no había manera de que el aire llegara a entrar de nuevo en los pulmones! A pesar de que forzaba la inspiración, no lo conseguía; estaba solo en el salón y fue un momento complicado.

«¿Qué le pasa a papá?»

De repente, llegó Mónica, oyendo los sonidos de asfixia e incluso los niños preguntaban «¿qué le pasa a papá…?» Aún recuerdo a Iván preguntando si pulsaba el botón verde que tiene que tocar si hay alguna emergencia para contactar con el servicio de teleasistencia de Castilla-La Mancha.

Mónica, ya agobiada, me preguntaba qué podía hacer mientras yo seguía buscando desesperadamente la manera de que entrara un poco de aire a mis pulmones.

No sé el tiempo que duró este episodio, pero mi sensación es que fue mucho.

En la Unidad de ELA de Albacete

De manera quizás exagerada hoy comentaba a los doctores de la Unidad de ELA de Albacete, con los que casualmente tenía cita después de tres meses, que vi la muerte muy de cerca, como mirándome a los ojos.

No sé los intentos que me quedaban, pero realmente no podía más del esfuerzo que trataba de hacer para no conseguir nada. El caso es que en uno de ellos el aire entró y poco a poco encontré la calma.

Llorar, dormir, dolor…

Sé que lloré y me quedé dormido durante al menos cinco horas. Hoy me dolían todos los músculos del cuello, de la cara, del tronco… ¡Qué fácil es tener un susto incluso en un día que había empezado bien!

Hoy los médicos me hicieron muchas preguntas, pero al final hemos quedado en que parecía un episodio puntual, que no tiene nada que ver con la debilidad de los músculos, sino más bien con un simple accidente.

Moraleja: sonríe

Hoy volvió a salir el sol. Incluso después del susto encontré motivos para sonreír. No se me ocurre mejor moraleja. Sonríe; a pesar de las dificultades, merece la pena.

Juan Ramón Amores
Juan Ramón Amores, hoy, en la presentación de ayudas deportivas de la Diputación de Albacete.

 

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Columna Juan Ramón Amores
Ilustración: Inma Bañegil.